
El trabajo para recuperar el funcionamiento y servicio de los trenes de carga y pasajeros continúan firmemente, como en el caso de la localidad de Palmira, en la provincia de Mendoza. Sostener y vigorizar el plan de desarrollo integral del sistema ferroviario, que impulsa el Ministerio de Transporte nacional, es una expectativa.
La meta es que el traslado de personas y mercaderías recupere su pleno funcionamiento en el país, después de haber sido abandonado en la década de 1990, causando el cierre de ramales, dejando pueblos incomunicados y miles de trabajadores sin empleo.
El ferrocarril debe recuperar su valor protagónico en el transporte de cargas, articulando sus prestaciones con el uso del camión para el mismo fin. Ambos sistemas pueden complementarse y servir los dos al desarrollo de las regiones.

Recuperación y modernización de talleres San Martín Cargas
La propuesta de un plan de desarrollo del sistema ferroviario debe comenzar por la renovación edilicia y modernización de talleres donde se reparen vagones y locomotoras, tal como ocurrió en Palmira, donde se equipó el sector y se mejoró el edificio.
Por lo tanto, es muy importante la recuperación de Palmira como enclave ferroviario de importancia en el oeste de nuestro país. Esa vuelta a la vida, de una plaza que tuvo una destacada relevancia en el pasado, se debe a la recuperación y modernización de los talleres ferroviarios de la línea San Martín Cargas.
En ese complejo, que en un tiempo estuvo muy decaído y sin grandes actividades, ahora se hace todo lo concerniente a la reparación integral de los vagones del ramal San Martín, uno de los componentes de trenes argentinos.

Última tecnología y 200 millones de pesos de inversión
Para producir mantenimiento y actualización del material rodante, hacía falta incorporar nuevas maquinarias de última tecnología.
En ese sentido, se informó que la puesta en valor y modernización de los talleres del este de Mendoza demandó una inversión de 200 millones de pesos, e incluyó obras para el reacondicionamiento de las instalaciones, que no estaban en su mejor estado.
Los técnicos explicaron que la vital parte de tornería de los talleres contaba con herramientas para las reparaciones de pares montados que no cumplían con las exigencias de calidad y precisión.
Asimismo, se hicieron trabajos destacados en la parte de la infraestructura edilicia, con la adecuación del cerramiento de todas las instalaciones, que han mejorado el ambiente, la limpieza y la seguridad del lugar. Estos trabajos permitirán que, después de treinta años, los trabajadores pasen el invierno protegidos de las bajas temperaturas. (Fuente: Crónica Ferroviaria)
El ABC Rural