Triquinosis: “Trabajamos para evitar la propagación y su contagio”

La triquinosis es una zoonosis parasitaria endémica, que en la Argentina fue diagnosticada por primera vez en el país en 1898. Actualmente el Senasa se encarga de controlar a los distintos establecimientos y granjas porcinas con la finalidad de evitar contagios y cortar la propagación de la enfermedad.

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En caso de que se detecten animales positivos de triquinosis, los agentes sanitarios del Senasa proceden a interdictar el predio del cual salió el cerdo enfermo, para luego realizar la despoblación escalonada por categorías, del criadero, enviando cada uno de los cerdos a faena.

“La triquinosis es una enfermedad que a esta altura de la vida no tendría que ocurrir más, sin embargo siempre hay focos en el país”, sostiene con marcada preocupación el médico veterinario José Dayraut, uno de los supervisores zonales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para el Norte Bonaerense.

Es que esta zoonosis se encuentra en el país desde hace más de 120 años, y a pesar de los esfuerzos del Estado por erradicarla, todavía se advierten ejemplos claros de desconocimiento de muchos productores de cerdos (principalmente para autoconsumo) sobre sus consecuencias para la vida humana.

Triquinosis
Quienes consumen productos porcinos y derivados deben prestar atención a una serie de medidas así como también saber quienes elaboran chacinados.

“Las personas se enferman al consumir carne cruda o insuficientemente cocida o productos elaborados con carne de cerdo o de animales silvestres, que contienen en sus músculos larvas de parásitos del género Trichinella”, dijo el especialista en diálogo con El ABC Rural.

Por eso, es también considerada una enfermedad transmitida por alimentos. “Los argentinos llevamos en el corazón la cultura de la carneada. Pero hay que realizarla con responsabilidad, con el previo análisis de la muestra del animal faenado”, recomienda Dayraut.

Para ello, todos los municipios de la provincia de Buenos Aires, entre otras jurisdicciones, cuentan con un laboratorio que permite determinar, mediante una muestra, la presencia del parásito en el animal para su posterior descarte.

“La inscripción de los animales es fundamental”

Desde el Senasa aseguran que la única manera de poder evitar la propagación de la triquinosis es fomentando la inscripción de los animales. Se trata de un organismo encargado de reglamentar las distintas producciones y controlarlas.

“Es una enfermedad dada por no tener controles en la producción y el consumo de los cerdos. Con lo cual el registro es fundamental para que desde el organismo tengamos acceso a los establecimientos.

Se trata de una enfermedad que se puede evitar con manejos mínimos de producción y manipulación de alimentos”, dijo el veterinario.

El Renspa es un registro obligatorio para todas las actividades de producción primaria del sector agropecuario. El responsable sanitario de la actividad debe declarar sus datos personales, los del establecimiento y los datos de la explotación.

“Estar registrado en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) no es una cuestión de escala. Productores chicos y grandes tienen que hacerlo porque es la única manera de controlar de manera óptima, no solo esta patología, sino también otras enfermedades zoonóticas”, explicó Dayraut.

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El médico veterinario José Dayraut, oriundo de la ciudad bonaerense de Carmen de Areco, es especialista de Senasa.

Estar registrados permite a los especialistas del oprganismo de contralor poder llevar a cabo una excelente trazabilidad luego de la detección de algún foco de triquinosis.

“El productor tiene gran responsabilidad en la cadena”

Realizar una prueba diagnóstica luego de la faena y antes de la preparación y consumo de chacinados es relevante y además se hace a un costo muy bajo. Pero no es la única condición a tener en cuenta.

“Mantener el ambiente de crianza en condiciones higiénico-sanitarias apropiadas, alimentarlos adecuadamente y evitar que estén en contacto con la basura e ingieran desperdicios es responsabilidad de los productores”, indicó.

Asimismo, aconsejó combatir la presencia de roedores, que son posibles portadores de la enfermedad a los porcinos. “Además de estar registrado en el Senasa, el productor debe alimentar a los cerdos de manera segura y proteger su entorno”, explicó el médico.

En caso de que se detecten animales positivos de triquinosis, los agentes sanitarios del Senasa proceden a interdictar el predio del cual salió el cerdo enfermo, para luego realizar la despoblación escalonada por categorías, del criadero, enviando cada uno de los cerdos a faena controlada.

“El principal objetivo de estos controles es evitar que las personas enfermen de triquinosis, pero además cortar con la cadena de contagios”, detalló.

Difícil detección en el campo

Según Dayraut, el hallazgo de la triquinosis solo se puede producir “con el animal muerto”. De modo que un cerdo infectado no presenta síntomas.

“Es imprescindible tomar una muestra de músculo del animal y analizarlo, de otra manera no se llega a dar con el diagnostico”, sentenció.

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Por esa razón, cuando se advierte la presencia de triquinosis en una granja determinada, los demás animales comienzan a ser manejados de manera segura por personal del Senasa, debido a que posiblemente haya más ganados infectados.

Los infectados se identifican con una caravana en la oreja y el único destino que van a tener es faena en un frigorífico con inspección oficial”, destacó.

Es así que, profesionales veterinarios del Centro Regional Buenos Aires Norte, realizan las inspecciones tanto a campo (criaderos con cerdos en pie) como en los frigoríficos (proceso de elaboración), controlando el proceso de producción de  alimentos porcinos a lo largo de toda la cadena agroalimentaria.

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