Triquinosis: es esencial analizar la carne antes de su consumo

La técnica de digestión artificial representa una herramienta fundamental que posibilita el diagnóstico temprano de la triquinosis y evita el contagio al ser humano.

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Senasa recomienda evitar productos de origen desconocido que no posean certificación, dado que representa un alto riesgo para su salud.

En tiempos de pandemia donde debemos reforzar los cuidados de la salud, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recuerda las medidas de prevención contra la enfermedad triquinosis.

La provincia de La Pampa cuenta con una amplia red de laboratorios habilitados por digestión artificial distribuidos en el territorio provincial. Este método representa una herramienta fundamental que posibilita el diagnóstico temprano y evitar el contagio al ser humano.

Datos esenciales

Pero, ¿qué es la triquinosis y cómo funciona esta técnica?. La triquinosis es una enfermedad que se transmite de los animales a las personas. Es decir una zoonosis, producida por Trichinella spp., un pequeño parásito que se aloja en los músculos de los animales.

Afecta principalmente a los cerdos y también puede afectar a especies silvestres como jabalíes, pumas, comadrejas y mulitas.

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CABA. Observación del líquido obtenido por decantamiento y aclaramiento de la digestión artificial en lupa esteroscópica, realizado en el marco del control rutinario llamado “digestión artificial”, que se realiza en los frigoríficos muestreando en forma individual a cada animal faenado en búsqueda de larvas de trichinella spiralis, en este caso, en el Frigorífico La Pompeya.

Los cerdos adquieren el parásito al comer carne con larvas de Trichinella. Esto ocurre si son criados en malas condiciones higiénico-sanitarias es decir, en presencia de basura, residuos alimenticios crudos y/o roedores.

Las personas se enferman al consumir carne cruda o mal cocida de porcinos o de animales silvestres con parásitos o productos sin cocción. Estos pueden ser chacinados o embutidos (salames, chorizos, bondiola), elaborados con carnes que no han sido analizadas previamente.

El análisis, la bandera

Es fundamental tener en cuenta que las larvas no se observan a simple vista y no alteran ni las características externas, ni el sabor ni el color de la carne o de sus derivados.

Por este motivo, quienes elaboren chacinados utilizando carne cruda o de animales silvestres, deben verificar que la materia prima sea apta para el consumo. Deben remitir la muestra a un laboratorio para realizar la prueba de digestión artificial.

De modo que este método representa una herramienta fundamental que posibilita el diagnóstico temprano de la triquinosis y evitar el contagio al ser humano.

Signos clínicos y prevención

Los cerdos parasitados no presentan signos clínicos visibles. En las personas, se debe poner atención en varios signos clínicos asociados con la triquinosis. Fiebre; dolores musculares; hinchazón de párpados; erupción en la piel; diarrea y vómitos; decaimiento similar al de la gripe.

En ese sentido, Senasa recomienda adoptar medidas preventivas tradicionales. “Adquiera chacinados y embutidos de origen porcino o de animales de caza que hayan sido inspeccionados y certificados por el Senasa u otros organismos provinciales o municipales”, sostienen.

Para productores

•Respete las normas establecidas por las autoridades sanitarias para la tenencia y la cría de cerdos.
•Aliméntelos adecuadamente, evite que ingieran basura y restos de alimentos de comercios urbanos.
•Combata la presencia de roedores.
•Si realiza faena casera para autoconsumo, debe remitir una muestra de entraña de cada cerdo a un laboratorio para que sea analizada.
•Consulte en el municipio o a su veterinario acerca de los laboratorios donde enviar las muestras para determinar la ausencia o presencia del parásito que provoca la triquinosis.

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