Tambo La Mascota: cosecha de datos a través de tecnología como modelo productivo

“Nos gusta invertir y hacer las cosas bien, con buena tecnología y ofreciendo las comodidades necesarias a los animales y personal, por lo que estamos creciendo un 7-8% anual en eficiencia productiva”, afirmó Jorge Pallanza, encargado general de La Mascota, tambo que produce un 4,5% de la leche diaria de todo el sur de Córdoba.

La Mascota, de Mareuba SA, de la familia Bandiera, cuenta con 1.335 vacas en ordeñe y produce más de 50.000 litros diarios.

Ubicado en la zona de Santa Catalina (Estación Holmberg), sobre la Ruta Nacional 35, a 27 kilómetros al sur de la ciudad de Río Cuarto, Córdoba, el establecimiento La Mascota, de Mareuba SA, de la familia Bandiera, cuenta actualmente con 1.335 vacas en ordeñe, en 755 hectáreas.

Jorge Pallanza, encargado general de La Mascota, en la guachera, donde se hace mucho hincapié en el cuidado de los terneros.

Con una producción individual de 35 litros de leche por día, produce más de 50.000 litros diarios, alrededor del 4,5% de la leche diaria de toda la Cuenca Sur provincial, donde según un reciente relevamiento del gobierno cordobés, se obtienen 915.856 litros diarios en poco más de 330 tambos. Se trata de un establecimiento que bajo una modalidad de producción semi-intensiva, sobre ensenadas móviles, sienta sus bases en la cosecha de datos y la tecnología como modelo productivo.

A mediados de julio pasado, en el marco del Tour Lechero 2019, organizado por Todo Agro, El ABC Rural visitó La Mascota para conocer en detalle cómo creció y trabaja actualmente uno de los enclaves lecheros que es parte de los 50 tambos tope de gama en Argentina. Un establecimiento que en partos, cría y recría, tiene bajísima mortandad; instalaciones con gran velocidad de ordeño; lechería de precisión y cosecha de datos; gestión empresarial y de recursos humanos; producción de forrajes de calidad y un feedlot donde produce carne de calidad, incluyendo corrales de overo negro.

Crecimiento anual en eficiencia productiva del 7-8% anual

“El tambo comenzó a trabajar en 1987 con solo 20 bajadas de ordeñe; en 2004 había 600 vacas en ordeñe, la estructura era muy chica y estábamos muy atareados con el trabajo. Por eso en 2005 visitamos diferentes tambos en otros países para mejorar y lograr mayor capacidad de producción, y establecimos un nuevo tambo con 32 bajadas de ordeñe neumáticas, donde la vaca sale de frente”, indicó Jorge Pallanza, encargado general de La Mascota, en diálogo con este medio.

El tambo tiene 32 bajadas de ordeñe neumáticas, donde la vaca sale de frente, realizándose tres ordeñes diarios al 80% del rodeo.

“Hoy -agregó- contamos con un sistema de producción semi-estabulado, donde las vacas se encierran en parcelas y se les lleva la comida, rotando de lugares periódicamente, elaborando toda la dieta dentro del establecimiento y con maquinarias propias de última tecnología, realizando tres ordeñes diarios al 80% del plantel, a excepción del rodeo de cola”.

Todo el rodeo, según dijo el entrevistado, es marca líquida, con genética de punta de alta calidad, sin compras externas, realizando una selección propia de los mejores ejemplares dentro del establecimiento.

Asimismo informó Pallanza que el trabajo diario se realiza a través de un plantel altamente calificado que integran 37 personas, de las cuales 17 viven en el campo. “Evitar el traslado diario de buena parte de nuestra plantilla de trabajo, ofreciéndoles aquí viviendas con las comodidades necesarias, nos permite trabajar con mayor eficiencia”, destacó Pallanza. Por lo tanto, dijo que como a la empresa le gusta invertir y hacer las cosas bien, con buena tecnología y ofreciendo todas las comodidades necesarias, tanto a los animales como al personal del establecimiento, aseguró que “como resultado estamos creciendo en eficiencia productiva entre un 7 a 8% anual”.

Los números mandan y son prioridad                                             

Si algo queda claro al describir al tambo La Mascota es que los números rigen su funcionamiento. “Realizamos controles periódicos del crecimiento y la salud de las crías, desde el nacimiento hasta los seis meses de vida para detectar posibles problemas y, a través de la tecnología, buscamos achicar los márgenes de pérdida en el proceso de crecimiento y de producción de leche”, señaló el entrevistado. “La nutrición también es clave en el sistema productivo; desde que nacen, controlamos la cantidad de litros de leche que toman en la guachera hasta el balance de las raciones”, indicó.

También contó Pallanza  que “trabajamos con semen sexado en vaquillonas y convencional en vacas; el doble uso de semen sexado para el crecimiento y una buena reproducción en el tambo, aplicando mucha precisión, con la incorporación de inseminaciones a tiempo fijo (IATF) permite lograr preñar la mayor cantidad de vacas en el menor tiempo posible”.

Entre otros números que destacan el buen funcionamiento del esquema productivo, el gerente del tambo detalló que se tienen 10 meses de partos al año con servicio estacionado, con 19% de preñez en los doce meses del año, y las vacas no paren del 15 de diciembre al 15 de febrero para evitar el mayor estrés calórico. “Nos ingresan entre 850 y 950 hembras al año a la crianza, y unos 500 machos, y hoy estamos en un 10% de crecimiento genuino anual, con un 7% de mortandad de vacas y 24% de rechazos”, informó.

Asimismo, el entrevistado contó que hace unos años incorporaron collares para detectar celo y rumia. “Esta tecnología nos permite trabajar con tres puertas neumáticas apartadoras, enfermería, celo y tránsito normal, las cuales están conectadas a los collares, que detectan automáticamente si un animal está en celo, enfermo o tiene algún problema motriz, ya que el collar marca lo que caminó durante el día, según un patrón de normalidad establecido”, explicó. “Luego el operario a través de la observación visual detecta el problema para darle una posible solución, interviniendo el veterinario de ser necesario”, continuó.

Se da de comer tres veces al día al rodeo de punta y al resto dos veces, realizando el movimiento y limpieza de los comederos y pisos dos veces por semana.

Producción de forraje y dieta

Entre las 755 hectáreas asignadas a la producción de tambo y las 400 de recría, la ocupación de la tierra en La Mascota se integra con 505 hectáreas de alfalfa, 502 de silo de maíz, 37 de grama rodhes, 18 de agropiro y 112 de ensenadas. “Si bien la grama rodhes es una megatérmica de zonas subtropicales, se adapta muy bien a nuestra zona y nos permite contar con oferta forrajera en los lotes bajos salinos, y poder así aprovecharlo para la vaca preñada y al parir”, destacó Pallanza. “Damos de comer tres veces al día al rodeo de punta y al resto dos veces, realizando el movimiento y limpieza de los comederos y pisos dos veces por semana”, apuntó.

En cuanto a los ingredientes que utilizan para preparar la dieta, son heno de alfalfa, silo de alfalfa, silo de maíz, pellets de soja, algodón, maíz molido, burlanda, gluten feed y minerales. “Cuando ofrecíamos burlanda sola, nos aumentaba la cantidad de litros de leche, pero se emparejaba la proteína con la grasa, subiendo la proteína y bajando la grasa, por lo que bajando la cantidad de burlanda y agregándole gluten feed, logramos muy buenos valores de grasa de 4% y 3,6% en proteínas”, explicó el entrevistado.

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