Sorgo de Alepo multirresistente ¿cómo manejar su proliferación?

Tras la confirmación de la resistencia múltiple en sorgo de alepo a glifosato, haloxifop y ahora cletodim, la Rem de Aapresid lideró una jornada virtual para repasar claves de manejo.

En sorgo de Alepo proveniente de rizoma, el manejo es más complejo. Para disminuir la densidad de población se recomienda el uso de estrategias de control basadas en el trozado de rizomas y control químico de rebrotes.

En Aapresid Comunidad Digital, la Red de Malezas (REM) lideró junto a la Asociación Argentina de Malezas (Asacim), una jornada virtual donde se trataron las problemáticas y desafíos de cara a la reciente confirmación por parte de la cátedra de Producción Vegetal de la Fauba, liderada por Julio Scurson, de sorgo de Alepo multirresistente.

El descubrimiento de esta resistencia se dio en el marco de un proyecto de Asacim. Fue con el objetivo de evaluar la supervivencia a graminicidas y glifosato, de poblaciones de sorgo de Alepo en Argentina.

El mismo arrojó que el 57% de las poblaciones evaluadas presentaron supervivencia al glifosato, el 14% a haloxifop y 3% a cletodim. La población que derivó en esta denuncia mostró valores de supervivencia de 75% y 77% para cletodim. La confirmación final se logró mediante ensayos de curvas dosis-respuesta.

Luego, el especialista de INTA Río I, miembro de Asacim y profesor de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), Luis Lanfranconi, habló de distintas pautas de manejo para lidiar con sorgo de Alepo proveniente de semilla y de rizoma.

Estrategias de manejo

En principio debe tenerse en cuenta que una de las vías más importantes de transporte de las semillas es la cosechadora. En ese sentido, se recomienda evitar la cosecha de los manchones, limpiar la trilladora y dejar los lotes más problemáticos para el final.

“No puede pensarse en erradicar sorgo de Alepo con graminicidas. El uso de mezclas como única herramienta sólo retrasaría la resistencia. Hay que pensar en alternativas, cambiar la cabeza e implementar más de una técnica”.

Teniendo en cuenta el manejo químico, recomendó el uso de preemergentes para evitar la emergencia de plántulas y de postemergentes de forma temprana para el control de plántulas emergidas.

Sorgo de Alepo de rizoma

En sorgo de Alepo proveniente de rizoma el manejo es más complejo.  Para disminuir la densidad de población, el especialista recomendó el uso de estrategias de control basadas en el trozado de rizomas y control químico de rebrotes.

Para el trozado de los rizomas, existen implementos de mínimo impacto. Al separarlos de la planta madre, estos se ven obligados a rebrotar y es allí cuando son más susceptibles al control químico.

Luego del trozado, debe recurrirse a estrategias químicas como graminicidas –si es que  aún hay resistencia en el lote-, imidazolinonas –que alcanzan buenos niveles de control– y glufosinato de amonio, una buena opción en cultivos resistentes a este herbicida. Como en todos los casos, apuntó a la necesidad imperiosa de rotar activos.

Un ensayo en Córdoba

En ensayos realizados en Córdoba, el equipo de Lanfranconi trabajó con trozado de rizomas dos veces al año –en otoño y a inicios de septiembre-, seguido de una primera aplicación de herbicida a los 35 ó 40 cm de altura. En este caso cuando la maleza posee baja cantidad de fotoasimilados en sus órganos de reserva y de un repaso a los 30 días posteriores para controlar rebrotes.

sorgo de Alepo

Así, en lotes con problemas serios de sorgo de Alepo conviene apostar a siembras tardías de mediados de noviembre en adelante.

Para cerrar, Lanfranconi advirtió sobre la importancia del manejo integrado de esta y todas las malezas. “Ya tenemos el ejemplo del glifosato, no podemos seguir haciendo lo mismo con otros productos. Si nos dedicamos a usar únicamente imidazolinonas, posiblemente en cinco años veremos la misma película”, dijo.

“No puede pensarse en erradicar sorgo de Alepo con graminicidas. El uso de mezclas como única herramienta sólo retrasaría la resistencia. Hay que pensar en alternativas, cambiar la cabeza e implementar más de una técnica: químicas, cultivos de servicios, fechas de siembra, aplicaciones selectivas, entre otras herramientas”, concluyó el experto.

El ABC Rural