Por la sequía y las tasas, los fierros se ponen en pausa

La falta de lluvias ya tenía al mercado en estado de cautela. El nuevo encarecimiento de los créditos reforzó el torniquete.

FIERROS
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El negocio de la maquinaria agrícola en la Argentina está padeciendo el efecto combinado de la sequía y el aumento de las tasas de interés. La ausencia de lluvias impide que la siembra de granos gruesos se largue a pleno y que los productores y contratistas tomen decisiones.

“El interés por las máquinas sigue existiendo, pero la sequía influye fuerte en el ánimo de los productores”, coinciden los fabricantes, según publica el sitio MaquiNAC. Ocurre que el fenómeno La Niña ya va por la tercera campaña y el déficit hídrico es generalizado y profundo.

El perfil de los suelos carece de humedad tras el séptimo invierno más seco que ha padecido el agro nacional en 61 años.

Incluso, la sequía es señalada por las empresas como el principal condicionante para que las ventas continúen con normalidad, superando las dificultades de la macroeconomía.

Obstáculos

Sin embargo, el encarecimiento de los créditos en pesos también aporta lo suyo en el panorama declinante de las agromáquinas.

El dato de la inflación de agosto (7%), volvió a impulsar al Banco Central a elevar las tasas de interés que ahora se ubican en el 75%.

Con un financiamiento que los bancos llevan más allá del 90% en cuanto a lo que cobran de interés (por la aplicación de costos bancarios), ya no hay margen para que los fabricantes sigan subsidiando tasas. Y en ese contexto, los potenciales clientes no están dispuestos a solventar un costo financiero tan elevado.

Operaciones que caen

Este clima va erosionando los negocios que se venían pactando en los últimos meses y hace caer operaciones que parecían concretadas.

Además, entre sequía y tasas, la demanda hasta final de 2022 aparece debilitada y concentrada en necesidades puntuales e impostergables de máquinas.

No es casualidad que varias empresas de agromáquinas hayan salido a ofrecer sus propios esquemas financieros, en un esfuerzo por sostener el interés de los usuarios. Surge el tiempo de la ingeniería financiera que puedan aportar las fábricas con la mira puesta en apuntalar un mercado que entra en pausa. (Fuente: MaquiNAC)

El ABC Rural