Maíz, cómo afrontar el manejo en siembras tardías y tempranas

Las variables ambientales y decisiones de manejo más importantes difieren entre fechas de siembra. Para obtener más información dialogamos con Lucas Vitantonio Mazzini, especialista de la Fauba y el Conicet.

Si un productor tiene napas a dos metros, puede decidir implantar maíz temprano para aprovechar esa situación y no tener pérdidas en el rendimiento.

El efecto de la napa presenta un efecto diferencial en rendimiento dependiendo de la fecha de siembra, incidiendo en maíces tempranos y tardíos. El efecto en maíz temprano es positivo y en maíz tardío, negativo. Surgen opciones para optimizar el manejo del cultivo. Principalmente en densidad y nitrógeno para maíz temprano y el uso de fungicidas en maíz tardío.

El ingeniero agrónomo Lucas Vitantonio Mazzini, especialista del Conicet y docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), indicó a El ABC Rural las variables a tener en cuenta respecto a cada fecha de siembra.

“Para siembras tempranas, la variable más importante a tener en cuenta es la densidad de nitrógeno, precipitaciones y presencia de napas. Con cultivos tardíos, en tanto, hay que poner más atención en la presencia de napas pero las variables de manejo más relevantes son el uso de fungicida, el fósforo en suelo y el nitrógeno”, argumentó.

Por otra parte, en un trabajo de tesis implementado junto a la UNR, dijo que “logramos visualizar que en cuestiones de densidad para maíces tempranos, tenemos aumento de cerca de 50 kilos por cada 1000 plantas que agregamos. En nitrógeno vemos que se puede aumentar 28 kilos de maíz con un kilo de nitrógeno”.

Lucas Vitantonio Mazzini, especialista del Conicet y docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

“Las napas en maíces de fecha temprana nos generan un incremento de más de mil kilos, mientas que en fechas tardías esa presencia de napas nos estaría provocando una pérdida de mil kilos”, sostuvo.

Rendimientos potenciales

El momento de siembra usualmente recomendado eran los meses de septiembre y octubre (denominadas fechas tempranas), aunque en la actualidad más del 50% del área se está sembrando en diciembre (fechas tardías).

Estas siembras tardías poseen menor rendimiento potencial, y su difusión ha generado una caída de los rendimientos promedios a nivel nacional. Por lo tanto, resulta relevante optimizar el manejo para cada fecha en particular, a través de una mejora en la toma de decisiones desde los productores, y asistir al mejoramiento del cultivo para los diferentes momentos.

“Si un productor tiene napas a dos metros, puede decidir implantar maíz temprano para aprovechar esa situación y no tener pérdidas en el rendimiento”, explicó el entrevistado.

Respecto a potencialidad de rendimientos, la brecha de rendimientos se achica cada vez más entre uno y otro cultivar. Existen brechas muy dependientes del manejo. “El manejo del maíz temprano está más ajustado porque tiene muchos años de investigación, mientras que al tardío todavía le falta calibrar algunas cuestiones”, sostuvo Vitantonio.

Fechas de siembra de maíces tempranos o tardíos

“En el norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe – explicó el especialista- tenemos como fecha óptima de maíz temprano alrededor del 15 de septiembre al 20 de octubre, en tanto que para los cultivos tardíos tienen un comportamiento óptimo hasta el 21 de diciembre”.

Es decir que un productor que siembra el 21 de diciembre, y por una inclemencia termina sembrando otra parte del lote el 1 de enero, va a observar diez días de atraso que le demandaría una pérdida de rendimiento de unos 700 kilos de maíz, advirtió Vitantonio.

 

Lucas Vitantonio Mazzini, especialista del Conicet y docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR)

 

 

 

 

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