En el campo hablan de otra cosa

Las 140 Mtn. que proclama el Gobierno son una utopía. El relevamiento se hace con imágenes satelitales basándose en datos que no son certeros. Hasta el USDA muchas veces se equivoca; pues, qué nos queda a nosotros cuando el país sigue estando en “vías de desarrollo”, muy a pesar de los calificadores de riesgo internacional que habilitan a la Argentina en otro status de mejor rango.

No sirve esa propaganda a la hora de cerrar los números. La realidad arroja otros datos. Por ejemplo, en varias subregiones trigueras la merma por eventos extremos en el estado más sensible de la fisiología del cultivo afectó casi un 45% al menos.

Lo mismo está ocurriendo para el inicio de la siembra gruesa, donde hoy en día no queda resto para una resiembra, debido a los altos costos de reposición. Opiniones de especialistas en el sector granario, subestiman las proyecciones oficialistas de tal manera que todo queda supeditado al resultado final, donde los números tendrán la última palabra en un contexto de muy fuerte endeudamiento de sectores de la agroindustria alimentaria y, obviamente, la incapacidad del productor agropecuario de acceder a financiación por el alto costo del dinero y los insumos dolarizados, además de una salvaje cacería impositiva por parte del fisco.


Lechería en la City

El Gobierno nacional sigue apostando al fracaso en materia de política lechera. Ante una cartelización eventual de las procesadoras lácteas y la hegemonía de las cadenas comerciales, la actual administración lanza el mercado de futuros para la leche cruda.

De esta manera se suma a la “timba” financiera la leche que se mal paga al productor lechero. Ante una requisitoria periodística, Andrea Passerini, integrante de la Comisión de Lechería de Carbap, opinó sobre la medida en cuestión:

“Los precios que refleja el Siglea no se corresponden con lo que en realidad las industrias le pagan al productor. Entonces estaríamos ante un mercado a futuro sin referencia real de cuál es el disponible”, sostuvo.

Datos para copiar y guardar

Según la Secretaría de Agroindustria, el resultado de la actual campaña sería un 25% más en comparación a la campaña del año último.

En soja se prevé una producción de 54,2 millones de toneladas, es decir un crecimiento del 44% respecto a los 37,78 millones de la campaña anterior, con una intención de siembra de 17,5 millones de toneladas de hectáreas.

El maíz se proyecta en 49,68 millones de toneladas con una intención de siembra de 9,35 millones de hectáreas.

Con el girasol, presentaría 3,7 millones de toneladas de producción con 1,70 hectáreas de intención de siembra y el sorgo 3,74 millones de toneladas con 770.000 hectáreas de siembra.

No más ternera

Una herramienta práctica para recuperar la cadena reproductiva de los diezmados rodeos vacunos en nuestro país, es la proyección del vientre dentro de los esquemas y planteos ganaderos de ciclo. Después de casi 50 años de vigencia, la Secretaría de Agroindustria presentó el nuevo esquema de clasificación de animales para faena y de tipificación de reses bovinas, que apuesta a comenzar a implementar desde el 1o de enero próximo.

A partir de esa fecha, la carne vacuna categorizada tradicionalmente como “ternera” en los comercios, cederá su lugar a nueva tipificación como vaquillonas livianas o novillitos (hasta 390 kilos).

Así, para los bovinos a faena, las hembras quedaron categorizadas en vaquillonas (4 dientes) y vacas (6 ó más dientes), mientras que los machos fueron divididos en novillitos (4 dientes), novillo (más de 4 dientes), Macho Entero Joven (MEJ – hasta 2 dientes) y toro (más de 2 dientes). A su vez, esas categorías se subdividen por peso y aspecto (regular o bueno).

Según la Resolución 2018-32 publicada en el Boletín Oficial, la dentición se toma como parámetro “objetivo” de clasificación de edad, por análisis científicos “que concluyen que la evolución de la dentadura se relaciona con la edad de acuerdo a momentos de erupción y desarrollo de dientes”.

Desde la industria, la novedad no fue bien recibida y se pusieron dudas sobre su implementación. “Es una decisión totalmente inconsulta y no fue consensuada con el sector. No va a ser posible ponerlo en práctica porque no hay tiempo de modificar la estructura de las plantas, y además porque solo los frigoríficos exportadores tipifican”, declaró Miguel Schiariti, Presidente de la Cámara de la Industria de Carnes (Ciccra).

Es este un vistazo a vuelo de cóndor (ave rapaz que está siendo diezmada por los mismos argentinos infelices que los envenenan) de algunos temas interesantes que hacen a la cuestión agropecuaria.

El resto depende de ustedes. Seguir el trayecto del bien en todos sus matices y formas. Esto es muy breve y mejor aún cerca de la tierra y nuestra gente. Bien vale la pena seguir luchando por una Argentina mejor.

Por Gustavo A. Manfredi

(*) agronomomanfredi@gmail.com

ENVIÁ TU COMENTARIO

Ingresá tu comentario
Por favor ingresá tu nombre aquí