Descubrimiento: hallan fósiles del mamífero terrestre más grande de la historia

Restos fósiles de una nueva especie de rinoceronte gigante descubiertos en Tíbet aportaron luz sobre la dispersión del considerado mamífero terrestre más grande de la historia. Pesaba como cuatro elefantes africanos.

Descubrimiento

Según se informó recientemente, en Tíbet, en la provincia de Gansu, China, se encontraron restos fósiles de una nueva especie de rinoceronte gigante, descubrimiento que aporta luz sobre la dispersión del considerado mamífero terrestre más grande de la historia.

Se trata de una especie que se paseaba por el noreste de China hace 26,5 millones de años, pesaba como cuatro elefantes africanos y se alimentaba estirando el cuello, comiendo las hojas de los árboles como si fuera una jirafa.

Los fósiles de Paraceratherium se encuentran principalmente en Asia, especialmente en China, Mongolia, Kazajstán y Pakistán. Sin embargo, durante mucho tiempo fue un misterio cómo se dispersó este género por Asia. La nueva especie, Paraceratherium linxiaense, se presentaron en Communications Biology.

Pieza fósil del Paraceratherium descubierto por antropólogos chinos. Foto Tao Deng.

Los fósiles comprenden un cráneo y una mandíbula completamente conservados con su atlas asociado, así como un eje y dos vértebras torácicas de otro individuo.

Reconstruyendo el recorrido de la especie

Los investigadores notaron la aridez del Oligoceno temprano en Asia central en un momento en que el sur de Asia era relativamente húmedo, con un mosaico de paisajes boscosos y abiertos.

“Las condiciones tropicales del Oligoceno tardío permitieron que el rinoceronte gigante regresara hacia el norte a Asia Central, lo que implica que la región tibetana todavía no se ha elevado como una meseta de gran altitud”, dijo el profesor Deng Tao, del IVPP (Institute of Vertebrate Paleontology and Paleoanthropology) de la Academia de Ciencias de China.

Durante el Oligoceno, el rinoceronte gigante obviamente pudo dispersarse libremente desde la meseta de Mongolia hasta el sur de Asia a lo largo de la costa oriental del océano Tetis y quizás a través del Tíbet. La posibilidad topográfica de que el rinoceronte gigante cruzó el área tibetana para llegar al subcontinente indio-pakistaní en el Oligoceno también puede ser apoyada por otras evidencias.

Hasta el Oligoceno tardío, la evolución y migración de P. bugtiense a P. linxiaense y P. lepidum muestran que la “meseta tibetana” aún no era una barrera para el movimiento del mamífero terrestre más grande. (Europa Press)

El ABC Rural