Censo Agropecuario: ¿cómo evolucionó la ganadería argentina?

Según el último Censo Nacional Agropecuario (CNA), el sector ganadero pasó de 48,5 millones de cabezas en 2002 a 40,4 millones en el último relevamiento. Estos números implican una pérdida de 17% del stock total de hacienda en solo 16 años.

ganaderia argentina
Fue clara la concentración productiva y las pérdidas de establecimientos ganaderos durante los últimos 16 años en la Argentina.

Hace pocos días, el Indec presentó los resultados preliminares correspondientes al Censo Nacional Agropecuario 2018 (CNA-18), donde se refleja una limitante en la ganadería argentina.

Dada la relevancia de esta estadística, desafortunadamente discontinuada en los últimos años, Rosgan, el mercado ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario, se detuvo a analizar la evolución de las principales variables censadas, claves para entender dónde estamos posicionados y hacia dónde nos proyectamos como país ganadero.

En ese sentido, se observa que en los últimos 30 años, la cantidad de Explotaciones Agropecuarias Permanentes (EAP) se vieron diezmadas en un 40%.

En tanto que, en términos de concentración de tierras, se puede observar que el promedio de estas explotaciones pasaron de 421,2 hectáreas en 1988 a 524,1 en 2012 y 627,5 en 2018 con la finalización del actual censo.

Menos explotaciones en detrimento de la ganadería

Focalizándonos en los últimos 16 años, la cantidad de explotaciones agropecuarias con ganado bovino pasó de 193.886 en 2002 a 130.803 en 2018, lo que implica una pérdida de más de un tercio (-32,5%) de las explotaciones dedicadas a la ganadería bovina durante el período analizado.

En términos de participación sobre el total de explotaciones agropecuarias censadas, también se registra una caída, al pasar de representar un 58,1% en 2002 a un 52,1% en el último censo de 2018.

Asimismo, el total de cabezas de ganado bovino relevado en ambos censos también muestra una disminución, aunque menos pronunciada.

Mientras que en el CNA de 2002 fueron contados 48.539.411 bovinos, el conteo del 2018 -cerrado el 30 de junio de ese año- arrojó un total de 40.411.905 vacunos, lo que implica una reducción del 17% del stock total.

“Si analizamos la distribución tanto de las explotaciones agropecuarias como de la cantidad de bovinos relevados en cada uno de los censos, es posible detectar no solo el corrimiento de esa hacienda sino también el grado de concentración que fue experimentando la ganadería bovina en los últimos años”, advierten desde Rosgan.

Regionalización ganadera

En primer lugar se observa que tanto la Región Patagónica como el NOA, si bien reducen el número de EAP tal como el resto de las regiones, son las únicas donde se registra un crecimiento del stock vacuno.

Esto claramente redunda en una mayor concentración del ganado por unidad productiva.

En proporción a la cantidad de hacienda de cada región, esto se da particularmente más marcado en provincias como Salta y Santiago del Estero, donde el stock ganadero crece cerca de 500.000 cabezas mientras que el número de EAP relevadas se reduce en más de un 40%.

Otro indicador interesante a analizar en materia ganadera, es la distribución de las existencias bovinas por categorías, según las distintas regiones.

“Si bien por tratarse de datos provisorios, las estadísticas de 2018 presentan una mayor proporción de animales sin discriminar, nos detendremos a analizar las grandes tendencias que se observan en los principales conjuntos de categorías”, expresaron desde el Rosgan.

Respecto de las categoría de Novillos y Novillitos de cuyo faltante tanto se habla producto de la menor oferta que ello supone hacia el canal de exportación, vemos que la mayor reducción se concentra en la región pampeana y en menor proporción en el NEA, siendo ambas zonas tradicionalmente invernadoras de novillos.

Por su parte, en lo que refiere a Terneros y Terneras, hay un importante corrimiento desde región pampeana hacia el NOA y NEA, donde actualmente se realiza buena parte de la actividad de recría.

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