Agricultura Siempre Verde: beneficios y desafíos de mantener suelos vivos

En el ciclo #AapresidEnCasa se presentaron algunas de las lecciones que dejan las más de 50.000 hectáreas que, agrupadas en diversas Chacras Aapresid, se suman a este modelo. Una de ellas es la Agricultura Siempre Verde.

Agricultura
los esquemas de ASV no sólo son realizables desde lo técnico y rentables desde lo económico, sino que son un aliado para salir de modelos insumo-dependientes. (Foto: Ramón García)

Las bases que sustentan el nuevo norte que Aapresid señaló en 2019 son en realidad el resultado de años de trabajo de muchos de sus socios que vienen implementando modelos de producción que buscan maximizar la cobertura de los suelos con cultivos.

Este paradigma llega para instalarse en un contexto de simplificación del manejo agropecuario, de una economía incierta y de un clima cambiante que pone a prueba la capacidad de adaptación y respuesta.

Los últimos trabajos de la Chacra Pergamino junto a bioquímicos como Luis Wall mostraron hasta qué punto la rizosfera y los microbiomas del suelo rigen procesos naturales claves del agroecosistema.

Aspectos de fertilidad física y química, ciclado de nutrientes, carbono, crecimiento, sanidad y rendimiento de los cultivos dependen de la actividad de los microrganismos del suelo.

Clara interacción

Dicha actividad necesita de la interacción con las raíces y está influida por el manejo. Por eso, lograr suelos “Siempre Verdes” con cultivos es clave para mantener la maquinaria microbiológica en funcionamiento.

Tres de las Chacras Aapresid trabajan en planteos de “Agricultura Siempre Verde” con distintos objetivos. La Chacra Justiniano Posse busca transformar la problemática de excesos hídricos en una oportunidad para producir más grano, a través de rotaciones más verdes basadas en la mayor presencia de trigo.

Las Chacras Pergamino y Bragado-Chivilcoy trataron de superar las típicas rotaciones de tercios con esquemas verdes basados en cultivos de grano y de servicios (CS), en estos casos con el fin de aumentar los rendimientos y la rentabilidad, manteniendo -e incluso mejorando – la sustentabilidad.

Alternativa “siempre” rentable

Cada una con sus estrategias, estas Chacras dejan lecciones comunes: los esquemas de ASV no sólo son realizables desde lo técnico y rentables desde lo económico, sino que son un aliado para salir de modelos insumo-dependientes y evolucionar hacia una agricultura que ayude a mejorar el ambiente.

Pero tal vez la lección más grande que dejan los productores que se embarcan en este nuevo paradigma es que, para lograr esos objetivos, hace falta manejar la complejidad de nuestros sistemas de producción, conocerlos a fondo, y entender que cada campaña nos presenta un sistema diferente. En esto se juega la viabilidad de las empresas.

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