Acidosis ruminal, un problema que atañe a los sistemas ganaderos

Los especialistas recomiendas gradualidad en el aporte de granos a animales que se encuentran en pastoreo para que no se pierda la estabilidad en el proceso de digestibilidad y se atente a favor de la acidosis ruminal.

Acidosis ruminal
Para efectuar el diagnóstico en campo es importante realizar un examen organoléptico, determinar el pH (mediante potenciómetro portátil), actividad reductiva de microflora en el líquido ruminal, así como determinar el pH, proteínas (prueba con ácido sulfosalicílico), cuerpos cetónicos, bilirrubina y urobilinógeno.

La tecnificación de los procesos productivos pecuarios constituye una condición fundamental para mantener la competitividad y rentabilidad de los establecimientos ganaderos.

Para lograr con continuidad altos índices productivos, se debe disponer de una adecuada combinación de recursos alimenticios, introducir nuevas tecnologías y lograr una adecuada adaptación al empleo de las mismas por parte de los productores.

Una situación inherente a la intensificación de los sistemas productivos es la aparición de problemas sanitarios que hasta el momento carecían de importancia.

Un buen ejemplo son el meteorismo espumoso y la acidosis, entre los principales y más comunes. La primera, producto del consumo de pasturas con alfalfa y tréboles como protagonistas y la segunda asociada al consumo de cantidades altas de carbohidratos de fácil degradación ruminal, granos y concentrados.

El problema de la acidosis

La ingeniera agrónoma Josefina Marinissen, de UMO Producción Animal SRL, explicó que la acidosis genera pérdida de eficiencia en los rodeos “y hasta la misma mortandad” llegado a un acaso extremo.

“La acidosis y el empaste son dos enfermedades de tipo metabólica que se relacionan claramente con los procesos de intensificación”, mencionó la profesional. Es que el empaste se genera por la utilización de pasturas puras de leguminosas como la alfalfa y los tréboles en sistemas muy intensivos.

Acidosis ruminal
Ingeniera agrónoma Josefina Marinissen, de UMO Producción Animal SRL.

En cambio, la acidosis se genera al utilizar dietas muy ricas en concentrados de granos, produciendo trastorno en los animales.

“Si el rumiante está pastoreando de manera tranquila y sin ningún proceso de intensificación, lo más probable es que estas enfermedades no aparezcan“, indicó.

Herramientas de manejo

Estas patologías se pueden evitar en rumiantes teniendo en cuenta prácticas de manejo cuidadosas. “La acidosis se produce cuando existe una situación de acidificación del rumen dada por una situación de incomodidad en el animal”, explicó Marinissen.

La acidosis ruminal es un trastorno común en vacas lecheras, caracterizado por una alteración del pH ruminal generado por diferentes factores, como el consumo de alimentos concentrados en cantidades exageradas o por cambios repentinos de alimento.

“Debemos bregar para que la hacienda tenga una acides adecuada, una cantidad de agua óptima y que pueda digerir los carbohidratos de manera saludable”, comentó.

En ese sentido, diagnosticó que las pasturas consociadas de base alfalfa, suplementadas con grano, mal reguladas pueden llegar a ocasionar serios problemas. “Se puede generar una disminución del consumo de alimentos en las vacas, que nos lleva a una mortandad del animal o al menos pérdida de producción”, destacó la entrevistada.

Previniendo la enfermedad

Evitar cambios drásticos en la alimentación y evitar cantidades excesivas de concentrado en la dieta diaria, es una de las formas de prevenir la acidosis ruminal. En animales afectados, se suministra una ración de heno a 50% de la asignación diaria suprimiéndose durante 24 horas la ingestión de agua. “No debe darse agua a animales que se consideren intoxicados”, admitió Marinissen.

“Es fundamental ofrecer una dieta de granos en función de la categoría del animal. Esta debe ser acompañada del forraje que el animal consume de manera tradicional buscando una digestión balanceada de los nutrientes”, ejemplificó.

Acidosis ruminal
El meteorismo espumoso y la acidosis son enfermedades que preocupan. La primera es a causa del consumo de pasturas con alfalfa y tréboles como protagonistas y la segunda asociadas al consumo de cantidades altas de carbohidratos de fácil degradación ruminal, granos, concentrados.

En ese sentido, marcó que la adopción de grano para alimento de los animales que se encuentran consumiendo pasturas “debe ser gradual” para que no haya un ambiente desfavorable y hay que observar la reacción del animal al consumirlo.

“No solamente tiene que reconocer que va a consumir un alimento nuevo, sino también que las bacterias del rumen tienen que entender que van a digerir un alimento nuevo”, manifestó.

Signos clínicos

El ganado con acidosis clínica leve presenta anorexia, disminución de la producción de leche y diarrea. La forma grave de la enfermedad puede progresar hasta una acidosis metabólica, depresión, deshidratación, toxemia y síndrome de la “vaca caída”. La acidosis hiperaguda puede resultar en decúbito, coma y muerte en ocho a diez horas.

La acidosis clínica generalmente afecta a uno o más bovinos de un rebaño y a menudo se precipita por cambios dietéticos.

Los problemas que surgen como secuela de la acidosis ruminal aguda incluyen laminitis por liberación de histamina y endotoxinas en la circulación, polioencefalomalacia por deficiencia de tiamina, ruminitis y abscesos hepáticos.

El ABC Rural

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