Acacia negra: un problema preocupante

En el centro norte de la provincia de Buenos Aires la Acacia negra (Gleditsia triacanthos), conocida también como “acacia de tres espinas” o “corona de Cristo”, no es un problema reciente, pero sí cada vez más preocupante.

Se trata de una especie de árbol caducifolio de la familia Fabaceae, de crecimiento rápido, que puede llegar hasta 20 metros de altura en menos de 40 años, con gran capacidad de rebrote por las raíces y resistente a la poda y a la sequía.

La Acacia negra comenzó perjudicando a los productores ganaderos invadiendo praderas y disminuyendo su productividad.

Actualmente su incidencia se ha trasladado a los caminos, y la amenaza sobre la agricultura es cada vez peor.

Comienza invadiendo el lote a través de plantas aisladas para luego formar montes de difícil erradicación. El control mecánico tradicional, corte o labores mecánicas, como única medida, no es solución efectiva, debido a que la Acacia rebrota y el problema persiste.

Control químico

Para ello, Ernesto Santamaría, gerente de producto de la línea Pasturas de Dow AgroSciences, recomienda el empleo de Tocón (Aminopyralid).

El mismo se disuelve en agua al 1% (1 litro de herbicida cada 99 litros de agua) y se aplica inmediatamente después del corte mecánico de la Acacia (con motosierra, hacha, machete o cualquier otro instrumento).

El producto tiene incorporado un colorante que permite diferenciar las plantas tratadas de las no tratadas. En cuanto al momento de aplicación, puede utilizarse en cualquier época del año, ya que se aplica directamente sobre la planta cortada.

No se recomiendan las aplicaciones en momentos de sequía o encharcamiento.

Desde el departamento de Desarrollo, Diego Sansot (Customer Agronomist) comenta: “En la actualidad estamos trabajando con Pastar (Aminopyralid + Fluroxypyr) solo o en mezcla con Picloram (Tordon 24K o Padron) con excelentes resultados preliminares. Una opción un poco más económica -pero menos eficiente- es Tordon D30 (Picloram + 2,4D)”

“En este caso –agrega- el control es foliar, lo que aumenta considerablemente la capacidad operativa. Se puede aplicar vía aérea o con una aplicación terrestre o de mochila, mojando toda la planta hasta punto de escurrimiento.

Para el caso de área total (aéreo o terrestre) las dosis recomendadas son de 2,5 a 3 l/ha de Pastar sólo o 2 l/ha de Pastar + 1 l/ha de Tordon 24K o Padron; la opción de Tordon D30 es 4 litros /ha.

En todas las recomendaciones se aconseja utilizar sulfato de amonio al 2% v/v de agua previo a realizar el caldo y aceite metilado o mineral a razón de 1 a 1,5 lts /ha luego de adicionar todos los productos, lo cual mejora la distribución sobre la superficie foliar, la absorción y también la penetración del producto”.

En cuanto al momento óptimo de aplicación, Gonzalo Funes, Customer Agronomist (departamento de Desarrollo), recomienda hacerlo en momento de activo crecimiento, es decir, cuando la planta está emitiendo brotes nuevos (primavera-verano coincidente con el período de lluvias).

“Si se opta por aplicaciones aéreas, es necesario tener sumo cuidado con cultivos susceptibles próximos como soja, alfalfa, tréboles, etcétera”, señala.

Por su parte Sebastián Kapeniak, del Servicio Técnico Comercial de la empresa, dice que para el caso de aplicaciones planta a planta o con mochila, las dosis sugeridas son: Pastar 1% v/v, o Pastar + Padron (1% + 0,5% v/v) o Tordon D30 al 3%. Todo con el agregado de sulfato de amonio al 2% del volumen de agua a preparar y aceite metilado o mineral a razón de 0,3 – 0,5% v/v.

“El control es una inversión, que nos permite recuperar el terreno perdido y agregar valor a la producción”, indica el técnico.