Sorgo en Entre Ríos: impactan sequía y pulgón amarillo

Son las principales causas del deterioro de la condición del sorgo en Entre Ríos, cuya área sembrada se ubicaría cercana a las 118.000 hectáreas. Sólo se implantó el 50% del maíz de segunda y tardío.

Sorgo en Entre Ríos
La condición general del sorgo en Entre Ríos, se resume como Muy buena 5%, Buena 34%, Regular 48% y Mala 13%.

El Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber) reportó que el área sembrada con sorgo en Entre Ríos se ubicaría cercana a las 118.000 hectáreas.

Entre principios y mediados de enero el estado fenológico es amplio, desde lotes en V5 (cinco hojas desplegadas) hasta floración.

A partir de las consultas efectuadas a la red de colaboradores, se determinó la condición general del sorgo en Entre Ríos, que se resume como Muy buena 5%, Buena 34%, Regular 48% y Mala 13%.

“A mediados de diciembre el 97% de la superficie contaba con una condición dentro del rango de buena a muy buena, y en el transcurso de tres semanas se detectó una caída del 58%”, destacó el informe del Siber.

Causas del deterioro

Según el reporte, las principales causas del deterioro de la condición del cereal se asocian a estrés hídrico, generado por la sequía, y daños por el “pulgón amarillo”, que en muchos lotes ya lleva dos o más aplicaciones.

En ese sentido, en relación a la aplicación de insecticidas, el Siber destacó inconvenientes registrados en los controles, debido a las elevadas temperaturas y la baja humedad relativa ambiente.

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En Entre Ríos se implantó el 50% del área de maíz de segunda y tardío. La intención de siembra para el ciclo 2021/22 se posiciona en un valor similar al del ciclo anterior que fue de 28.200 hectáreas.

Siembra de maíz tardío y de segunda

Por otro lado, el Siber informó que en Entre Ríos se implantó el 50% del área destinada a maíz de segunda y tardío. La intención de siembra para el ciclo 2021/22 se posiciona en un valor similar al del ciclo anterior que fue de 28.200 hectáreas.

De todas maneras, los colaboradores reportan que las escasas precipitaciones de diciembre, las dispares lluvias acaecidas en la primera semana de enero y la ola de calor de la presente semana, seguramente influirán negativamente para que se concrete la superficie originalmente planificada.

Al respecto es interesante destacar que, a esta misma altura del año, en el ciclo anterior, ya se había concretado el 95% de la intención de siembra.

El ABC Rural

 

Periodista especializado en Agro de EL ABC RURAL