Vaca conserva: finalmente la exportación fue liberada parcialmente

El gobierno finalmente habilitó una nueva cuota de exportación a China para la carne de 140 mil vacas viejas. Los establecimientos faenadores recibirán 100 toneladas mensuales de la vaca conserva hasta fin de año y los procesadores 50. Lo faenado con anterioridad continuará dentro de los cupos ya repartidos.

vaca conserva
A través de la Resolución 219/2021 publicada este martes en el Boletín Oficial, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca estableció nuevos cupos de exportación para la vaca conserva de las categorías D y E.

“Se cumple el compromiso asumido de exportar 140.000 vacas categoría E y D con destino a China”, dijeron este lunes por la noche desde el Ministerio de Agricultura, respecto a la normativa publicada hoy martes en el Boletín Oficial, sobre las vaca conserva.

Es que el ministro, Julián Domínguez, había acordado un compromiso de palabra con la Mesa de Enlace ni bien asumió, hace más de diez días. En realidad, en aquella ocasión la promesa había sido más sustancial de la que finalmente se concretó, pues se había prometido liberar también la carne de ese tipo de animales actualmente en stock.

Según las fuentes, en las cámaras frigoríficas hay entre 20 mil y 50 mil toneladas, aunque no se sabe a ciencia cierta cuánto corresponde a la vaca conserva.

La resolución, “otra estrategia electoral”

La concreción de esta medida se produce primero mediante un decreto firmado por Alberto Fernández que asigna a Domínguez la potestad de decidir sobre ese nuevo cupo de exportación.

Pero además hay dos decretos más. Un régimen general creado en junio pasado por 27 mil toneladas mensuales de diversos cortes y otro habilitado en agosto para exportar 3.500 toneladas al mes de cortes kosher con destino a Israel.

En su primer artículo, ese decreto sustituye otro párrafo del decreto que en junio formalizó la intervención oficial sobre el mercado de carne vacuna. Ahora se define que “Agricultura administrará y determinará hasta el 31 de diciembre de 2021 el total de toneladas exportables para aquellas mercaderías cárnicas de origen bovino no incluidas en el artículo precedente”. Es decir, las que no se fijaron en junio pasado. En ese caso, la potestad era compartida con el ministerio de Desarrollo Productivo, de Matías Kulfas.

“El daño ya está hecho”, aseguran en el campo

Los productores pasamos estos últimos cuatro meses de invierno, que son los peores para la ganadería por la falta de pasto y forraje, con las vacas viejas en el campo”, sostuvo Hernán Alejandro Graciarena. Se trata de un productor ganadero del sur de la provincia de Córdoba.

“Algunos las pudieron aguantar. A otros se les murió en el campo o las malvendieron”, señaló el ruralista, que también trabaja establecimientos rurales en la zona de General Villegas y Balcarce, en Buenos Aires.

Contó que en este tiempo de vigencia del cepo destinó recursos, que originariamente iban a usarse para mejorar las instalaciones, a la compra de granos y forraje. Debido a que la prioridad era alimentar a aproximadamente 200 vacas que sin las restricciones se hubieran colocado para el mercado chino.

Campaña del “sí, pero no”

Por su parte, desde la Sociedad Rural de General Guido, manifestaron su rechazo al sistema de cupos que sigue imponiendo el Gobierno, más allá que en la previa todo parecía liberarse. “Finalmente no se  “flexibilizan” las exportaciones de carne de vaca de descarte. Sino que vuelve a manejarse un sistema de cupos”, dicen decepcionados los productores.

Es decir, cepo y distorsión del mercado. Menos recursos para el criador y el tambero, menos trabajo para la industria frigorífica. “Por si quedaban dudas que los anuncios eran sólo anuncios y nuestros representantes usados para la foto”, advierten en la entidad naturalista bonaerense.

Este es el decreto presidencial, que como única novedad -además de correr a Kulfas del manejo de la vaca conserva a China- determina la creación en el ámbito del Ministerio de Agricultura de una “Mesa de Coordinación del Sector Cárnico”.

Dicen que es para “realizar el seguimiento, análisis e intercambio de información que surjan de la aplicación de la presente norma. Así como la cooperación para la promoción y el desarrollo de políticas públicas para la industria y el comercio de los productos cárnicos”.

Esta mesa sí incluye a un representante del Ministerio de Desarrollo Productivo, así como otro del Senasa y otro más de la AFIP.

El ABC Rural