Reflexiones de Miguel Taboada en el Día Mundial del Suelo

En coincidencia con esta fecha, el director del Instituto de Suelos de INTA, Miguel Taboada explicó a El ABC Rural que el mundo demanda una producción agropecuaria climáticamente resiliente, baja en emisiones de carbono y trazable en cuanto a los métodos de producción.

Miguel taboada
"La desaparición de las pasturas, la deforestación y los cambios de hábitos productivos, genera desequilibrios hidrológicos", admitió Miguel Taboada en diálogo con El ABC Rural.

El Día Mundial del Suelo se celebra el 5 de diciembre. En esta fecha tan significativa que se conmemora hoy, es importante concienciar sobre la importancia de mantener ecosistemas saludables y el bienestar humano, abordando los desafíos crecientes en la gestión del suelo.

Esto se logra aumentando la conciencia sobre los suelos y alentando a los gobiernos, organizaciones, comunidades y personas de todo el mundo a que se comprometan a mejorar de manera proactiva la salud del suelo.

Para reafirmar su importancia, el ingeniero agrónomo y director del Instituto de Investigación de Suelos del INTA Castelar, Miguel Taboada, dialogó con El ABC Rural en el marco de esta fecha particular.

“En la Argentina continua habiendo procesos de erosión a pesar que es aminorado por el manejo en siembra directa en agricultura”, expresó el experto, además profesor asociado en la cátedra de Fertilidad y Fertilizantes de la Fauba.

-¿Cuál es el cálculo estimado de hectáreas que se encuentran bajo riesgo de erosión en el país?

– Hay 286 millones de hectáreas en la plataforma continental argentina, de las cuales unas 100 millones están erosionadas. Quizás con los nuevos sistemas de labranza o laboreo, donde involucramos a la siembra directa, esta erosión pasó de ser severa hace unos años a moderada por estos tiempos.

-¿Por qué cree que se agravó en algunas zonas más allá de la circunstancia de ser moderada?

– Está comprobado que se agravó por el avance en zonas frágiles, sobre todo en regiones semiáridas donde siempre hubo suelos vulnerables. Esto hizo incrementar el nivel de erosión en la Argentina.

Otros procesos de degradación

En la última década, numerosas investigaciones alertan sobre el impacto del cambio climático en materia de seguridad alimentaria y, en este sentido, los especialistas ponderan el rol de la agricultura a fin de mitigar el daño.

“Existen en la Argentina otros procesos de degradación del suelo, dado principalmente por las inundaciones, que genera salinización, asociado con los cambios en el uso de la tierra”, explica Miguel Taboada.

Miguel Taboada
Sobre un total de 286 millones de hectáreas de la plataforma continental argentina, unas 100 millones están erosionadas.

En ese sentido, dijo que “la desaparición de las pasturas, la deforestación y los cambios de hábitos productivos,  genera desequilibrios hidrológicos” y por consecuencia ascensos de napas y salinización de suelos.

-¿La difusión de los agroquímicos es un tema que hoy marca la cancha en materia de cambio ambiental?

-Por supuesto que también. Hoy nos comienza a preocupar el proceso de contaminación difusa por restos de plaguicidas, fundamentalmente herbicidas. Esto debemos asociarlo con el exceso en el uso, principalmente por los problemas de malezas resistentes.

-¿Hay procesos positivos que hoy asocia al cambio climático con la sustentabilidad?

-Sí. La posibilidad de almacenar carbono, captándolo desde la atmósfera por fotosíntesis, es una de las principales estrategias que está siendo señalada para mitigar el cambio climático. En este sentido, los suelos van a desempeñar un rol importante, no solo en agricultura, sino también en ganadería a través de manejos que permitan ganar carbono.

-¿Cuáles serían esos manejos sustentables?

-Estamos hablando de rotaciones que incluyan cultivos de cobertura, manejos integrados de agricultura con ganadería, la incursión de producciones silvopastoriles en ganadería, entre otros. Esta es la parte esperanzadora que tenemos; que los suelos vuelvan a tener un rol muy importante hacia el futuro.

La conciencia del productor

“Uno de los problemas que se presenta a menudo es que el dueño del campo no es el que lo maneja”, explica con preocupación Taboada. Es así que más del 60% del área agrícola argentina está bajo arrendamiento, lo que dificulta mucho el manejo consiente de los suelos.

“Solemos ver que los propietarios no son conscientes de lo que está pasando en sus suelos, aunque hay veces que sí. Sin embargo, los productores que realmente están sobre la producción son plenamente conscientes de estas vicisitudes”, reafirmó Miguel Taboada.

-¿Debería están legislado el negocio de los alquileres agrícolas en función de la sustentabilidad?

Muchos actores de la cadena productiva creemos que sí. A pesar que son temas más sociales que agronómicos, en reiteradas oportunidades nos encontramos con propietarios de campos que perciben el dividendo, manejan los contratos, pero están bastante desinformados del mundo del campo y menos aún de los procesos de erosión o degradación en general.

miguel taboada suelos
Desde el INTA se exploran alternativas para el manejo de suelos que permitan mitigar cambios desfavorables en la estructura del suelo como consecuencia de la actividad agrícola.

Políticas conservacionistas

De todos modos, reconoció que nuestro país debe “cambiar su política de suelos hacia un mayor compromiso con el monitoreo del recurso y la preocupación con el uso y manejo sustentable basado en mejorar la biodiversidad y minimizar el uso de agroquímicos”.

Para el investigador, “los suelos agrícolas tienen un rol central como base de la seguridad alimentaria y preocupa la situación de riesgo existente por el avance de la degradación de los suelos a nivel global”.

En este sentido, consideró “una oportunidad” que la Argentina se haya suscripto a la “Iniciativa 4 x 1000” propuesta por Francia, en la que destacan la necesidad de mantener y/o recuperar niveles de carbono almacenado en los suelos como forma de mejorar su fertilidad y la resiliencia frente al cambio climático, así como en la mitigación en la emisión de gases con efecto invernadero.

Esta iniciativa propone lograr un índice de crecimiento anual de 4 % en las reservas de carbono de los suelos, al tiempo que se detiene el incremento de la concentración de CO2 en la atmósfera.

“Desde el INTA impulsamos tres iniciativas acordes con la Iniciativa, que son el Sistema Nacional de Información de Suelos (SisINTA), la Red Nacional de Información Agropecuaria (RIAN) y la plataforma de acceso GeoINTA”, explicó Miguel Taboada.

Finalmente reconoció la necesidad de que el organismo fortalezca sus sistemas de monitoreo y la investigación de mecanismos de secuestro de carbono a nivel regional.

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