Raúl Crucianelli: “El sector fabricante de maquinaria agrícola está preocupado pero continúa trabajando”

A pesar de una economía nacional en llamas, la industria de la maquinaria agrícola está haciendo el esfuerzo para concretar operaciones en un escenario de mucha turbulencia. Sin créditos blandos, con un dólar inestable y con un panorama político incierto, las empresas diseñan opciones para hacer frente a la crisis.

"Desde 2018 hacia adelante la situación cambió y solo se lograron negocios en virtud de las buenas cosechas que se obtuvieron”, confirmó Raúl Crucianelli, presidente de Cafma.

Según datos suministrados por el Indec, durante el segundo trimestre las ventas de maquinarias agrícolas en la Argentina superaron los $14 mil millones, un 82,4% por encima del mismo período de 2018, a pesar de la falta de créditos accesibles y en función de la buena cosecha obtenida por los productores.

En ese sentido, El ABC Rural dialogó con el actual presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma) Raúl Crucianelli, uno de los fundadores de la emblemática fabrica de sembradoras de Armstrong, Santa Fe.

“Hubo una muy buena cosecha en varias regiones de nuestro país que impulsó la venta de maquinarias desde principios de año, con excelentes resultados en las muestras que visitaron las empresas de maquinarias, como fue el caso concreto de AgroActiva”, explicó.

Sin embargo, la falta de financiamiento por parte de los bancos, mediante una tasa razonable, hizo que las compras y las inversiones de los productores fueran menores.

“Durante 2017 hubo muy buenas ventas gracias a créditos a tasas razonables, pero desde 2018 hacia adelante la situación cambió y solo se lograron negocios virtud a las buenas cosechas que se obtuvieron”, confirmó el empresario.

Por su parte, aclaró que el sector agropecuario en la Argentina vuelca en inversión toda su producción, aunque -aclaró- “siempre influye el estado de ánimo” en la toma de decisión de acuerdo a lo que ocurre en el contexto económico nacional.

En ese sentido, diagnosticó que respecto a las últimas semanas, con una devaluación que trajo incertidumbre, sumado a un escenario político impredecible, se generó cierta preocupación entre los productores.

“Debemos pregonar que los cambios no sean de blanco a negro, indiferentemente de quién gobierne a partir de diciembre”

“Hoy tratamos de vender a corto plazo, no endeudarnos y haciendo el esfuerzo a la vez para poder financiar a los productores; es toda una metodología compleja pero que debemos implementar para no perder terreno”, destacó Crucianelli, quien además afirmó que todas las industrias de la maquinaria agrícola tienen una gran responsabilidad social empresaria que piensa en la continuidad del empleo.

“Las grandes multinacionales se defienden echando personal cuando se sienten agobiadas, sin embargo empresas como las que integran Cafma, mucha de ellas pymes, hacen doble esfuerzo en cada crisis y mantienen su mano de obra porque sienten un profundo respeto por los operarios”, expresó.

Raúl Crucianelli, presidente de Cafma.

La actividad de sembradoras está firme

Las unidades de sembradoras vendidas registraron un incremento de 19,7%, y las de cosechadoras mostraron una variación positiva de 8,5%, en el segundo trimestre de 2019 con respecto a igual período del año anterior.

“Actualmente el sector de sembradoras es el que más se está moviendo debido al comienzo de la campaña gruesa”, señaló Crucianelli, expresando también que hubo un despertar importante respecto a las sembradoras de granos finos por el auge del trigo en nuestro país.

  • ¿Preocupó mucho la imposibilidad de los productores de llegar a un crédito blando y de tasas acordes?
  • Seguro que sí. Hubo sólo posibilidad de conseguir créditos en dólares, de hecho todavía los hay. El dólar es una moneda por la que el campo tiene cierta resistencia, más allá que su capital, su producción y hasta los insumos que utiliza lo tiene en dólares; el chacarero argentino quiere comprar sus fierros en pesos.
  • ¿El productor debe comenzar a entender que el país está dolarizado?
  • Desde luego, el productor debe mentalizarse en eso. Es un país que está dolarizado pero tiene sus ingresos en pesos y allí está el problema. Un tercio de las operaciones, generalmente, se hacen sin ayuda crediticia y dos tercios necesitan el crédito a tasas bajas, hoy está última posibilidad no está firme con lo cual las ventas tienden a decaer.

“Hay preocupación”

Según el presidente de la cámara, el sector industrial está muy preocupado, casi de la misma manera que lo está el campo. “Más allá de a quién le toque continuar con los destinos del país a partir de diciembre, debemos pregonar que los cambios no sean de blanco a negro, los extremos siempre son complicados y traen malas experiencias”, opinó el entrevistado.

En ese sentido, aclaró que en el mundo, cuando hay cambio de mandatos, “la dirección del Gobierno que ingresa nunca produce un giro inesperado en sus políticas, sino que continúa profundizando aquello que se hizo bien y corrigiendo lo que se hizo mal, esa es la opción que debería pasar en la Argentina para que haya tranquilidad”, concluyó Crucianelli.

Raúl Crucianelli analiza la situación del sector que representa.

 

 

 

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