“Queremos convertirnos en productores primarios de cannabis medicinal”

El ABC Rural entrevistó a Sebastián Tedesco, cofundador de Pampa Hemp, una pyme que junto al INTA Pergamino, escogió una especie con una variedad genética con alto contenido de CBD y que promete proyectarse al mundo.

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Pablo Fazio y Sebastián Tedesco, fundadores de Pampa Hemp, la empresa que mantiene un convenio con el INTA para el desarrollo de conocimientos en la producción del cultivo de Cannabis medicinal, como materia prima para aceite de uso farmacéutico.

Una empresa, junto al INTA, comenzó a cultivar legalmente en la provincia de Buenos Aires cannabis medicinal, constituyéndose en una de las primeras experiencias de producción legal del cáñamo para fines farmacológicos .

Esta asociación se produce tras la nueva reglamentación de la ley 27.350 y convertirá a Pampa Hemp en eventual pionera dentro del universo de la pequeña y mediana empresa.

“Junto con el INTA queremos desarrollar métodos de cultivo con standars farmacéuticos, debido a que esta variedad es totalmente medicinal”, explicó en diálogo con El ABC Rural, uno de los cofundadores de Pampa Hemp, Sebastián Tedesco.

“Estamos muy entusiasmados por este camino que empezamos a recorrer junto a proveedores locales”, dice el entrevistado. Es que lo hacen experimentando y adaptando los recursos propios en la búsqueda de generar una ecosistema de base nacional que los potencie como industria y les permita proyectarse al mundo.

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El prototipo de cultivo comenzó a producirse en la Estación Experimental del INTA en Pergamino

La posibilidad de exportar

Según el entrevistado, las investigaciones buscan afianzar un cultivo que pueda ser exportado. “En el INTA estamos haciendo una prueba a escala que, luego de la investigación, podría tomar otras dimensiones, pero antes debemos conocer más a fondo cada evaluación que hagamos”, dijo Tedesco.

Por otra parte, afirmó que la empresa Pampa Hemp tiene importantes conocimientos acerca de la producción de cannabis medicinal, principalmente por su equipo de trabajo. “Si bien en la Argentina, con la salvedad de la experiencia de Jujuy, no se trabaja más allá de experiencias a escala, tenemos el deseo de hacerlo, una vez que se regulen leyes al respecto”, destacó.

Es por ello -indicó- que se quiere construir un modelo productivo que sea competitivo no solo a nivel local. También en el mundo para poder exportar la producción. “No podemos producir con costos internacionales. Debemos formalizar un sistema productivo local para poder ser rentables y que la actividad sea viable”, destacó Tedesco.

Todavía hay mucho por aprender

“Estamos en una etapa de experimentación, bajo nuestras condiciones medioambientales, para ir entendiendo cuáles son los procesos más eficientes a fin de lograr los mejores resultados en términos de volumen y calidad”, dijo el vocero de la empresa. La meta primera es pasar a una fase de mayor escala de la mano del uso de genéticas nacionales propias.

Según informaron, “en esta primera etapa se buscará desarrollar protocolos y un modelo de producción local de cannabis de grado farmacéutico bajo un sistema competitivo”. Lo hacen en el marco de un proceso que involucre a empresas nacionales en la generación de las “necesidades que plantea el cultivo” en lugar de recurrir a la importación de insumos y maquinaria.

“Apostamos a incorporar saberes y tecnologías con sustento científico para el desarrollo del cultivo de cannabis que permitan obtener materia vegetal de calidad, genéticamente estable y consistente en el tiempo”, argumentó el cofundador de la firma.

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Instalaciones en la Estación Experimental Pergamino del INTA.

Proceso de industrialización

Consultado sobre el proceso de producción del cannabis medicinal luego de la cosecha, el especialista dio detalles curiosos. “Se realiza un proceso de secado y curado. Se separa la flor de las hojas y las ramas ya que tiene la mayor concentración de aceite”, explicó Tedesco.

En ese sentido, explicó que tiene similitudes con la producción de tabaco. “Hay varias instancias de secado y curado, con el objetivo de lograr la mejor producción”, dijo.

Además, destacó que existen diferentes técnicas de proceso y variaciones, dependiendo del destino que se le brinde a esa materia prima. “El método varía en relación al destino de la producción”, indicó.

Retorno a la inversión

Por su parte, las expectativas sobre el retorno a la inversión, son importantes, aunque el entrevistado sabe que es muy prematuro analizarlo. “Actualmente es complicado verlo claramente por que es un proyecto sin precedentes en la Argentina. No obstante, estimamos que en dos o tres años deberíamos tener un panorama más predecible”, dice.

Pampa Hemp es una start-up que recibe financiación a través de inversiones. Sin embargo por el momento no son muy grandes porque se trata de un prototipo que puede ir escalando en un futuro.

En cuanto a sus proyecciones, el socio fundador de Pamp Hemp declaró que “en este momento estamos muy enfocados en producir la materia prima; pero tenemos algunos acuerdos de cooperación que esperamos que un futuro se puedan volver acuerdos comerciales para comercializar productos elaborados”.

El ABC Rural

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