Pronóstico: la tendencia climática a noviembre pone en alerta al campo

El pronóstico de lluvias por debajo de la media hasta noviembre genera preocupación para la nueva campaña triguera. Pero también para lo que vendrá en materia de gruesa por el mal estado de los perfiles. Con un tercer año consecutivo de “Niña” en curso, el déficit de lluvia podría extenderse al menos hasta noviembre.

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La zona extremadamente seca es el extremo sur de Santa Fe, extremo norte de Buenos Aires y este de Córdoba.

El tema central en la coyuntura actual del trigo viene dado por la expectativa de lluvias en la zona núcleo para la etapa final de la cosecha triguera argentina. En este sentido, el pronóstico es que se mantengan las condiciones Niña con un 62% de probabilidad durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2022.

Si bien efectos regionales y procesos de escala corta pueden eventualmente más que compensar -o, por el contrario, agravar- los efectos de este fenómeno global a largo plazo, lo cierto es que las oscilaciones del Pacífico (ENSO) apuntan a que las lluvias se mantendrían por debajo de la media en gran parte del centro y norte argentino durante la fase crítica de desarrollo del cultivo de trigo.

Según informó GEA-BCR en su reporte semanal, el sureste de la zona núcleo de seguimiento se encuentra relativamente más favorecido en términos de oferta de agua. Los especialistas de la entidad Agustina Peña y Emilce Terré, sostienen, que en la franja central de la zona núcleo, los cuadros regulares y malos de trigo superan el 50%.

Las consecuencias visibles

Esto trae como resultado una profundización de la diferencia entre los trigos favorecidos por las lluvias y los perjudicados. La zona extremadamente seca es el extremo sur de Santa Fe, extremo norte de Buenos Aires y este de Córdoba.

En áreas que recibieron de 10 a 20 mm hace ya más de 10 días, el agua empieza a retroceder. El escenario se vuelve más exigente, temperaturas casi de verano y requerimientos más altos por el cultivo que empieza a encañar.

Además, en algunos lotes la situación es alarmante, porque al acumularse tres años consecutivos con lluvias decepcionantes las napas no compensan la falta de lluvia, como puede suceder en otros años. Actualmente empieza el crecimiento exponencial del trigo y la cantidad de agua caída no resulta suficiente para su desarrollo final.

El clima y su efecto comercial

En la última semana, en el mercado de trigo de la plaza rosarina se contó con una escasa presencia de compradores pujando por la adquisición de mercadería, registrándose condiciones de compra para las entregas cortas y para los segmentos del próximo ciclo comercial.

En este sentido, tanto por el cereal con descarga inmediata como para la entrega contractual, las ofertas abiertas tendieron a la baja con el correr de las jornadas hasta alcanzar los US$ 270/t a mediados de la semana pasada, implicando una caída del 5% respecto al mismo día de la semana anterior.

Asimismo, y con relación al cereal de la cosecha 2022/23, se generalizaron ofertas en torno a los U$S 270/t sobre el comienzo de la semana para el tramo comprendido entre noviembre y diciembre 2023.

El ABC Rural