Produciendo en el Fin del Mundo

La provincia de Tierra del Fuego (en realidad su nombre completo es Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) se encuentra ubicada en la mitad oriental de la Isla Grande de Tierra del Fuego y en la Isla de los Estados, limitando al noreste con el océano Atlántico, al sur con el canal de Beagle y al oeste con la República de Chile.

No solo es la más austral de las 23 provincias argentinas, sino también la más pequeña (sin contar los territorios reclamados) y de menor población.

Con una superficie de 21.571 km² está habitada por 160.720 habitantes (Censo 2016), aunque referentes locales estiman mayor cantidad.

Pesca, ganadería, forestal, frutihorticultura y turba

La isla cuenta con muchos más recursos naturales que lo que cualquier argentino imagina, ya que más allá de los atractivos turísticos y su desarrollo industrial electrónico, posee un gran potencial productivo a nivel agropecuario, de mucho impacto económico.

En ese sentido, se destacan la pesca en sus diferentes variantes -portuaria, artesanal, de supervivencia, e industrial con buques factorías- y la producción ganadera, forestal, frutihortícola y turbera.

Para conocer las características del sector agropecuario fueguino, y especialmente de la producción ganadera, en una zona tan lejana y diferente a la región central de nuestro país, Nuevo ABC Rural dialogó con el joven ingeniero agrónomo Kevin Colli, secretario de Agroindustria y Pesca de la provincia de Tierra del Fuego, cargo que ocupa desde principios de 2017, siendo hoy un puesto muy estratégico para la isla, ya que, según aseguró “está todo por hacer”.

Reconversión productiva de ganado ovino a bovino

“La zona ganadera de la Provincia se extiende desde Tolhuin al norte, donde la topografía cambia de un relieve precordillerano y cordillerano andino con bosques, a una gran estepa tapizada de pastizale, paisaje típico de la Patagonia, donde se desarrolla principalmente la producción ovina y bovina de la isla”, informó Colli.

“En ovinos la principal raza presente es Corriedale, y en bovinos Hereford, ya que ambas se adaptan muy bien a las condiciones productivas de la isla, produciendo lana (ovinos) y carne de gran calidad en ambas especies”, apuntó.

Pero según indicó Colli, en ganadería la provincia está reconvirtiendo su matriz productiva de ganado ovino hacia bovino, debido a los cambios de alimentación y la consecuente demanda actual de carne vacuna, sumado al problema que existe en la Patagonia con los perros asilvestrados que atacan al ganado, especialmente a las ovejas.

“Si se toma una curva de stock ganadero de los últimos 20 años entre ambas especies, el bovino fue creciendo hasta llegar hoy a las 60.000 cabezas, mientras que el ovino cayó de 2.000.000 a 400.000 cabezas”, destacó.

“Muchas estancias realizan esta reconversión, algunas por elección y otras debido a la gran problemática que significa el perro asilvestrado, entre otras circunstancias”, agregó.

La Provincia no se autoabastece de carne bovina

Si bien Colli dijo que en la isla hay matarifes municipales en la ciudad de Río Grande y otros privados, lamentó que la Provincia no tenga capacidad de autoabastecerse de carne bovina, por lo que debe comprar en el continente, principalmente en Santa Cruz y Chubut.

“La alimentación de los animales consiste en pastizales naturales de la estepa fueguina y suplementación con fardos traídos del continente, aunque debido al alto costo de los fletes para adquirir forraje en otras provincias, a los productores les conviene más criar los animales hasta una cierta cantidad de kilos, venderlos al continente y no cerrar el ciclo productivo”, explicó el funcionario.

“Pero esos animales enviados desde la isla a otras provincias, luego vuelven engordados y faenados, perdiéndose un gran aporte económico para la isla en transporte y mano de obra en vez de quedar en la Provincia”, continuó.

También remarcó Colli que eso implica “pagar la carne más cara, ya que el kilo en las carnicerías se vende en promedio a 200 pesos, a diferencia del ovino cuyo precio es de unos 160 pesos el kilo”.

Proyectos para fortalecer la producción ganadera

El entrevistado informó que la Provincia viene trabajando en una serie de proyectos para fortalecer la producción ganadera.

“Estamos trabajando con un grupo de productores y nueva maquinaria en la producción de pasturas de alfalfas consociadas con gramíneas, ya que hay antecedentes en la isla, por lo que el clima y el suelo son acordes a la producción forrajera. El potencial está, solo falta volver a desarrollarlo”, indicó.

“Esto permitiría abaratar el costo de la alimentación de los bovinos, cerrar el ciclo productivo, dejar más recursos para la isla y abaratar el costo de la carne al público”, destacó.

Turba, producto casi exclusivo de la isla

Por otro lado, el Secretario señaló que Tierra del Fuego, debido a sus condiciones de suelo, temperatura y humedad, posee casi en exclusividad una importante producción de turba.

“Se trata de un producto que hoy alcanza a importantes mercados internacionales, enviándose principalmente a China, siendo fundamental para lograr una floricultura y horticultura de calidad, y más aún en el caso especial de las orquídeas, donde la turba es más cara”, manifestó.

“También se utiliza en la absorción de derrames de hidrocarburos y en la producción de fertilizantes orgánicos para la agricultura”, agregó.

Sobre la explotación de los turbales, Colli indicó que se encuentran en tierras fiscales, y se realiza a través de empresas privadas que el Estado concesiona.

“Si bien algunas firmas solo venden el producto a granel, hay otras que realizan todo el procesamiento de la turba, generando un gran valor agregado a su producción, a través de la venta fraccionada y empaquetada, por lo que desde el Estado pregonamos ese tipo de emprendimientos”, comentó.

Fruticultura, horticultura y producción forestal

La fruticultura y horticultura se practica en todas las zonas de la provincia (Río Grande, Tolhuin y Ushuaia), con productores que abastecen a las ciudades con productos como frutas finas y verduras de hoja.

“Toda la producción se realiza bajo condiciones controladas en invernaderos y básicamente en forma orgánica”, señaló el entrevistado, aunque destacó que un recurso muy importante es la producción forestal, “básicamente con bosques nativos de lenga -que producen una madera semiblanda muy noble para trabajar y de gran valor- mediante una tala selectiva y poda de raleo, controlada por el Estado para lograr un manejo sustentable de los bosques, sin resiembra”.

A nivel industrial, contó que “en los aserraderos a la madera se le da transformación primaria y secundaria en función del aprovechamiento que le otorgue cada empresa”.

También Colli informó que “estamos trabajando para darle valor agregado a la madera, para que no salga una simple tabla o poste, sino un mueble elaborado o madera con secado especial para lograr un precio diferenciado”.

Comunicación, limitante para el desarrollo productivo

Por último, Colli lamentó que la comunicación sea “una de las mayores limitantes que tenemos para poder continuar desarrollando las actividades productivas de la Provincia, ya que si bien en infraestructura vial contamos con rutas en muy buen estado, siendo la Ruta Nacional 3 la más importante, se complica mucho con los caminos rurales que se deterioran por las rigurosas condiciones del clima invernal”.

Además, recordó que “la conectividad en las áreas rurales es muy mala en la mayoría de las zonas de nuestro país, y la isla no escapa a esa problemática, siendo una limitante en la que hay que trabajar”.

Luciano Venini

prensa@elabcrural.com

 

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