Producción hortícola: uso y manejo responsable de agroquímicos, una prioridad

    Syngenta organizó una jornada de capacitación con la Cátedra de Protección Vegetal de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, el INTA AER La Plata, el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible y la empresa Agrodesarrollos.

    producción hortícola

    Aplicar agroquímicos implica una cadena de decisiones que deben ser tomadas con responsabilidad y que en la producción hortícola, sus actores las deben conocer.

    Desde cómo mezclar productos en los equipos, cómo realizar una aplicación de calidad, pasando por los trajes de protección que se recomienda usar, hasta cómo proceder con los envases vacíos de productos.

    Todos estos temas fueron abordados en un evento de capacitación, organizado por Syngenta al que asistieron más de 100 productores y técnicos de la zona de La Plata y Florencio Varela,vinculados a la producción hortícola.

    Calidad de aplicación

    La jornada se armó en torno a cuatro estaciones de capacitación. La primera estuvo a cargo del ingeniero Adrián Mitidieri, director de la firma Agrodesarrollos quien se refirió a la calidad de aplicación.

    “Cada vez que apliquemos tenemos que hacerlo bien ya sea por el correcto funcionamiento del equipo que usemos como en las decisiones agronómicas que tomemos”, dijo.

    “El equipo tiene que ser el ideal para la plantación y es clave que cuente con un manómetro porque es lo que nos permite controlar el correcto funcionamiento y conocer la cantidad de litros que se está aplicando.

    “También es importante la utilización de una barra de aplicación y controlar el funcionamiento de las pastillas”, indicó Mitidieri.

    La mezcla es la clave

    La segunda estación estuvo a cargo de profesores y especialistas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora quienes explicaron cómo debe hacerse la mezcla de productos en el tanque de la pulverizadora.

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    Estación de Mezcla de Productos en la jornada realizada en La Plata.

    Qué mezclamos y para qué mezclamos. Según Néstor Urretabizcaya, docente de la cátedra de producción vegetal, es clave conocer las formulaciones y el orden sugerido de las mezclas.

    “Muchas veces cuando los productores utilizan agroquímicos los combinan y ocurren incompatibilidades tanto físicas como químicas.

    “Cuando esto ocurre se produce separación de fases, productos que no se disuelven de manera homogénea o activos que van a parar al fondo de la máquina. Y en esos casos lo que sale por el pico de la pulverizadora es un producto subdosificado, o diluido, que no cumple con el objetivo.

    “Para corregir esto, sugerimos un orden en base a las formulaciones. En este orden sugerido, primero se vierte el agua, luego los correctores o reguladores de ph, luego incorporar los sólidos, mantener la agitación para luego sumar las formulaciones líquidas.

    “Luego sumar otros coadyuvantes, micro nutrientes y fertilizantes foliares, y finalmente completar con agua y mantener la agitación hasta el final de la aplicación”, dijo el experto en relación a la producción hortícola.

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    Pablo Delmazzo, del INTA AER La Plata.

    Uso y destino de envases vacíos

    Ya en la tercera estación los ingenieros agrónomos María Eugenia Strassera y Pablo Delmazzo, del INTA AER La Plata, hicieron hincapié en la importancia de la técnica del triple lavado: una vez utilizado el contenido del producto, quedan remanentes que pueden ser peligrosos para la salud y el medioambiente.

    La técnica del triple lavado consiste en agregar agua limpia hasta ¼ del envase vacío, agitar bien durante 30 segundos y vaciar el contenido en la bomba de aspersión. Repetir este procedimiento dos veces más.

    Esos envases luego deben ser inutilizados en la base del mismo y almacenados en un lugar adecuado en el campo hasta tanto pueda ser trasladado a un centro de almacenamiento.

    Al respecto el ingeniero José Guiraldes, miembro del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) explicó que existe la Ley Nacional N°27.279 y su Decreto Reglamentario N°134/18 para implementar y fiscalizar el cumplimiento de la normativa en torno a la correcta gestión de envases vacíos de agroquímicos.

    “La ley prevé que todo este plástico proveniente de envases tenga una trazabilidad y pueda ser recuperado y reutilizado para fines específicos como la producción de envases tricapa, o cañerías de fibra óptica, productos que no estén en contacto cotidiano con la salud humana o animal.

    “Estamos próximos a inaugurar un centro de almacenamiento transitorio de envases vacíos en la zona de La Plata dentro del sistema de gestión de la Asociación Campo Limpio. Además, ya se cuenta con un centro de almacenamiento transitorio en Mar del Plata”.

    Sobre las condiciones ideales de un depósito destinado al almacenamiento, señalaron que debe haber un retiro de 50 metros mínimo con respecto a viviendas o puestos de trabajo, cartelería de seguridad y ventilación natural, aislación y sistemas de recolección de derrames.

    Equipos de protección personal y las cinco reglas de oro

    Finalmente, en la cuarta estación, Guillermo Delgado, jefe de Negocios Responsables y Sustentables de Syngenta, se refirió a las cinco reglas de oro para un uso responsable de agroquímicos, totalmente aplicables a la producción hortícola.

    Haciendo hincapié en la correcta utilización para equipos de protección personal, donde los productores pudieron realizar la práctica de colocarse esos equipos.

    Acerca de las cinco reglas de oro: la primera es tener precaución en todo momento manipulando cuidadosamente los productos evitando contaminarse a sí mismo y al medio ambiente, limpiar inmediatamente cualquier derrame de producto y mantener a personas y animales lejos de donde se manipulan esos productos.

    La segunda consiste en leer y entender la etiqueta del producto y aplicar el producto cumpliendo siempre con las normas y regulaciones locales.

    La tercera es practicar una buena higiene personal y no fumar ni consumir alimentos o bebidas mientras se manipula productos.

    La cuarta es la utilización de equipos de protección personal adecuados (EPP, relacionado con el grado de toxicidad de cada producto y su grado de exposición). Además, usar guantes de protección de nitrilo, máscaras con filtro, protección ocular y botas.

    La quinta consiste en mantener en óptimas condiciones el equipo de aplicación.

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