Ordeñe con robots: funcionamiento y ventajas en un tambo de Tandil

El establecimiento lechero “San Pedro” incorporó la tecnología de ordeñe con robots, permitiéndole por sus ventajas continuar en actividad.

Ordeñe con robots
Este tambo de Tandil hoy cuenta con dos robots que ordeñan 140 vacas, un sistema que a la familia propietaria le cambió la vida.

En el partido bonaerense de Tandil, el establecimiento familiar “San Pedro” de la familia González, comenzó hace 50 años ordeñando a mano, después a máquina y desde 2021 realiza el ordeñe con robots.

Actualmente, este tambo tiene 175 vacas en ordeñe en 84 hectáreas, con una carga de 2,2 vacas totales por hectárea, una producción promedio de 34,5 litros de leche por vaca por día, y 22.000 litros por hectárea por año.

Cansados del sacrificio de realizar el ordeñe a máquina, estaban decididos a cerrar el tambo y vender las vacas si no se instrumentaba un cambio en las extenuantes condiciones de labor, ya que incluso conseguir gente dispuesta a un trabajo tan sacrificado como el de tambo, es muy difícil.

Fue así que en 2017 se entusiasmaron con la posibilidad de realizar el ordeñe con robots, fueron comprando de a poco los distintos componentes, y el 16 de febrero de 2021 los pusieron en funcionamiento. 

Hoy este tambo de Tandil cuenta con dos robots que ordeñan 140 vacas, sistema que a sus propietarios les cambió la vida.

Ordeñe con robots

Ordeñe con robots
Con 50 años en el tambo, hoy los González son referentes en la zona de Tandil y se encuentran dentro del top ten de los tambos pastoriles de su tamaño. Quieren seguir intensificando incorporando otro robot y arrendar más superficie para confeccionar reservas.

Las vacas se ordeñan solas, voluntariamente

La familia ya no tiene que trabajar de madrugada y estar descansada para la tarde, sino que las vacas se ordeñan solas, voluntariamente.

Pero el ordeñe con robots requiere un período de acostumbramiento de las vacas. Cada animal se acerca voluntariamente al robot buscando descargar la ubre y consumir la ración. En general, las vacas frescas, con partos recientes, son las que más se acercan a los robots y pueden pasar cinco veces por día por la sala de ordeñe. Las que están más cerca del secado van una o dos veces.

Con los robots hay que vigilar las cuestiones “sociales”. A veces hay que ayudar a las vaquillonas porque las vacas adultas les pueden impedir el ingreso a las instalaciones. Asimismo, se deben eliminar las vacas con pezones muy asimétricos o irregulares, que exigen más tiempo a los robots para ubicarlos.

Con 50 años en el tambo, hoy los González son referentes en la zona de Tandil y se encuentran dentro del top ten de los tambos pastoriles de su tamaño. Quieren seguir intensificando incorporando otro robot y arrendar más superficie para confeccionar reservas. (Fuente: La Nación).

El ABC Rural

 

Periodista especializado en Agro de EL ABC RURAL