Maíz para grano, comparación de híbridos en 25 de Mayo

En la campaña 2019-20 y en la condición edafoclimática de la localidad de 25 de Mayo, los híbridos de maíz para grano mostraron un buen comportamiento productivo. Se observó un rendimiento muy variable entre algunos materiales, lo que indica la importancia de conocer el desempeño de cada uno en la condición ambiental donde se utilizará.

maíz para grano
El ensayo del INTA aporta conocimientos para que el productor pueda elegir un híbrido de acuerdo a su potencialidad y necesidad.

Como toda gramínea, la importancia del maíz para grano en el sistema de rotación de cultivos es el aporte de residuos de lenta descomposición, en comparación con las leguminosas. Este comportamiento genera acumulación de materia orgánica que afecta positivamente la condición física del suelo.

Los fertilizantes, en caso de necesidad, se pueden adquirir en comercios, pero la materia orgánica que promueve la estructuración, mejorando la infiltración del agua y expansión radicular, solo se obtiene con el uso de gramíneas.

Conocer el comportamiento de los materiales de maíz en la condición edafoclimática de producción, es de utilidad al momento de programar el cultivo.

Por ello, el objetivo de un trabajo elaborado por el INTA 25 de mayo, fue evaluar la producción de grano de los híbridos de maíz en el centro de la provincia de Buenos Aires (suelo franco-arenoso y clima templado húmedo).

Materiales y métodos

El ensayo se realizó en el campo de la Escuela Inchausti situada en la localidad de Valdés, en el partido bonaerense de 25 de Mayo. El suelo del lote es un Hapludol Típico con 2,1 % de materia orgánica, 11 mg/kg de fósforo extractable y un pH de 6. El cultivo antecesor fue soja de primera.

El diseño del ensayo fue en parcelas apareadas de 5 surcos por 100 m de longitud para cada híbrido. La siembra fue en directa el 9 de octubre de 2019, con una distancia entre surcos de 70 cm y fertilización en la línea con 120 kg/ha de superfosfato triple (0-46-0).

maíz para grano
El cuadro muestra los primeros lugares de híbridos implantados por el INTA y sus resultados.

Se cosechó manualmente entre el 15 y 21 de abril y en sectores representativos de cada híbrido, obteniéndose una muestra compuesta a partir de cuatro submuestras de 2,8 m2.

La densidad a cosecha en cada submuestra fue de 5 plantas/m, equivalente a 71.429 plantas/ha. Cada material se trilló con trilladora fija mecánica y se corrigió el peso a 14,5 % de humedad.

Resultados y discusión

Durante los tres meses de barbecho las precipitaciones se redujeron 93 % con respecto a la media histórica en igual período (julio a septiembre). Esto provocó un cambio del agua útil hasta 1 metro de profundidad en el perfil de la región, que disminuyó desde 90 % el 15 de julio, a 10 % el 30 de septiembre.

Sin embargo,durante todo el ciclo del maíz las precipitaciones fueron oportunas y adecuadamente distribuidas para permitir la siembra y abastecimiento hídrico del cultivo. En octubre y en el período crítico llovió el 88 y 76 % del promedio histórico, respectivamente.

El ensayo mostró un promedio de rendimiento de 12.714 kg/ha y las diferencias entre los híbridos fueron iguales o menores a 6.498 kg/ha. La variabilidad de rendimiento que se observa entre los materiales les sugiere a los especialistas de INTA la necesidad de elegirlos criteriosamente.

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