Maíz: importancia de regular correctamente la sembradora

En siembra, las herramientas de agricultura de precisión cumplen la función de regular correctamente el trabajo para obtener una implantación de cultivo acorde a los que se quiere lograr. Desde el INTA Manfredi ofrecieron recomendaciones básicas para la presente campaña.

Una siembra de precisión consiste además de sembrar en fecha adecuada, sostener una velocidad no mayor a la recomendada.

Si el productor desea sembrar un maíz a una densidad de 80 mil semillas por hectárea, a una velocidad de 7 kilómetros por hora, con una separación entre surcos de 52.5 centímetros, cada cuerpo de siembra debe dosificar, trasladar, ubicar, fijar y tapar 8.16 semillas por segundo: este planteo da la magnitud del cuidado que se debe tener para esta operación que no solo debe ser rápida, sino también precisa.

La campaña de siembra no debe finalizar con la última hectárea sembrada, sino que debe culminar con la revisión y el mantenimiento de toda la sembradora. Desde el INTA Manfredi, a través del grupo de Agricultura de Precisión, señalan que luego de haber finalizado la siembra es importante el trabajo que se realiza en galpón inmediatamente después del punto final de la campaña.

“Es importante que la sembradora sea guardada con la tranquilidad de que estará lista para comenzar con la siguiente campaña, y que ningún imprevisto referido al mantenimiento básico de las herramientas nos va a retrasar el comienzo de la siembra”, analizó uno de los representantes más destacados en esta materia, Juan Pablo Vélez, ingeniero agrónomo de la EEA INTA Manfredi.

Juan Pablo Vélez, referente del área de Agricultura de Precisión, de INTA Manfredi.

Una siembra de precisión consiste también en sembrar en la fecha adecuada; además, ningún retraso debe obligar a sembrar a una velocidad mayor a la recomendada. “Durante la siembra es importante el monitoreo de todos los componentes de la sembradora; a veces basta con solo tocar un rodamiento para que, a través de su temperatura, podamos detectar un desperfecto y así evitar un retraso por un problema agravado por no detectarlo a tiempo”, dice Vélez.

“Un ruido o rechinar no habitual -agrega- puede ser suficiente indicio de que algo no muy bueno está por suceder y esto se puede detectar sin herramientas sofisticadas, solo con nuestros sentidos incluyendo el sentido común”, aseveró el entrevistado.

Contra el restrojo

La cuchilla dispuesta delante del tren de siembra es un elemento clave para cortar el rastrojo en la siembra directa. Existen varios modelos y diseños adaptados a los distintos tipos de suelos y ambientes, pero el que tiene mayor éxito es la cuchilla turbo por su versatilidad y eficacia.

“Es clave que la cuchilla turbo mantenga un ángulo respecto al suelo lo suficientemente agudo para generar un buen corte del rastrojo. Si la cuchilla está demasiado enterrada o demasiado desgastada, el ángulo no será suficiente y en vez de realizar un efecto tijera, la cuchilla chocará al rastrojo produciendo atoramiento”, explicó Vélez.

“Es importante que la sembradora sea guardada con la tranquilidad de que estará lista para comenzar con la siguiente campaña”

Otra condición de ajuste, es que la cuchilla debe estar perfectamente alineada con el doble disco sembrador, de lo contrario este último trabajara sobre el suelo no laboreado, no logrando la profundidad de siembra deseada e introduciendo el rastrojo en el surco.

Por otra parte, la regulación del barrerastrojo se hace en altura y en ángulo de ataque. Las dos combinaciones se harán en función de la condición del rastrojo, procurando que la altura sea suficiente para removerlo sin remover el suelo y que el ángulo de ataque sea suficiente para despejar completamente la zona de copiado de las ruedas limitadoras, sin amontonar demasiado el rastrojo en el entresurco o tirar residuos al cuerpo de siembra contiguo.

La semilla, regulación

Una vez hecho el surco, la semilla es depositada en el fondo e inmediatamente presionada para fijarla en el fondo, con la finalidad de obtener un buen contacto semilla/suelo que asegure un buen porcentaje y uniformidad de emergencia. Para ello se puede optar por las ruedas apretadoras o las colitas plásticas.

En ese sentido, el especialista recomendó como importante “que los elementos fijadores no presenten desgaste, siendo necesario su reemplazo cuando estos en su sector funcional”. Es decir, cuando el sector que toma contacto con las semillas se torna anguloso o filoso,  disminuye la superficie efectiva e incrementa la probabilidad de que no tome contacto con la semilla, en forma correcta.

En relación al cierre del surco, dijo Vélez que es una tarea que se vuelve más importante en la medida que las condiciones atmosféricas sean más rigurosas en cuanto a evaporación, y paralelamente la tarea se vuelve más difícil en la medida que existan suelos más arcillosos y húmedos.

“En el tapado de la semilla lo ideal es aportar tierra suelta en forma de V corta invertida sobre la hilera, con la menor cantidad de cámaras de aire posibles. De esa forma también rompemos la capilaridad del suelo y disminuimos la pérdida de agua”, concluyó el profesional.

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