“La Argentina enfrenta la pandemia con una sociedad debilitada”, dijo Gustavo Grobocopatel

El empresario Gustavo Grobocopatel habló desde Urugauy, donde está radicado desde hace más de un año por su trabajo. Su preocupación principal es la falta de un horizonte claro. "Hay efectos negativos de la pandemia que son mucho más profundos por la debilidad económica que tiene el país" afirmó en una entrevista exclusiva con El ABC Rural.

Gustavo Grobocopatel
El empresario agroindustrial Gustavo Grobocopatel, habló sobre el rol del Estado, los mercados, la producción y analizó la situación productiva de Uruguay, país donde está radicado desde hace varios meses.

Desde hace más de un año, el empresario agroindustrial Gustavo Grobocopatel transita su vida radicado en la ciudad de Colonia del Sacramento, Uruguay. Su decisión, fue tomada luego de renunciar al directorio de Los Grobo el año pasado. Allí tuvo la necesidad de enfocar sus esfuerzos profesionales en la búsqueda de oportunidades de expansión internacional para la compañía en la que sigue teniendo participación accionaria.

Desde tierra oriental, Grobocopatel habló con El ABC Rural de manera exclusiva, para contar sus sensaciones sobre nuestro país y analizar el futuro productivo de Uruguay.

“Vivo con mucha preocupación el problema de la pandemia, que en la Argentina se genera en medio de una sociedad y una economía debilitadas”, expresó el reconocido ingeniero agrónomo, oriundo de la localidad bonaerense de Carlos Casares.

-¿Ves con mucha angustia lo que ocurre en nuestro país desde el punto de vista político? 

-Si por supuesto. Hay efectos negativos de la pandemia que son mucho más profundos por la debilidad económica que tiene el país. En la Argentina no se alcanza a ver la luz a la salida del túnel. Sinceramente pensé que esta pandemia iba a unir a todos los argentinos, como ocurre ante un suceso de estas características pero sin embargo no fue así.

-¿Cuál crees que es la razón? 

-No hay una discusión de fondo que le permita al país volver a la senda del crecimiento para general trabajo y competitividad. La clase política solo analiza lo que ocurre en el día a día y su preocupación transcurre solamente por saber quién va a ganar las elecciones legislativas. Con este pensamiento es muy difícil salir adelante.

El caso uruguayo, pro y contras

El aumento de la presión impositiva, la caída de la economía y de la injerencia del Estado, abrieron las consultas de empresarios argentinos sobre la posibilidad de mudar sus negocios a Uruguay. Esta opción también entra en el radar de la actividad agrícola y Grobocopatel fue un adelantado en esta senda.

Gustavo Globocopatel
El empresario, que para muchos es el gran modernizador del campo argentino, destacó que si bien en Uruguay hay cortocircuitos entre el campo y el Gobierno, de ninguna manera es como ocurre en la Argentina donde “todo es más dramático”

-¿Qué diferencias existe entre producir en la Argentina y hacerlo en Uruguay?

-Hay diferencias grandes de todo tipo. Uruguay tiene una macroeconomía más estable y cuenta con mucha más previsibilidad que Argentina. Sin embargo, en el país oriental tenemos falta de competitividad debido a que los costos son muy altos, la infraestructura es deficitaria y no hay bienes públicos de calidad. La cuestión productiva en el Uruguay es deficitaria porque la calidad de sus tierras son inferiores a las de Argentina, con lo cual las productividades son más pobres.

-¿Se puede decir que hay beneficios y prejuicios como en todos los estados del mundo?

-Sí, pero en el Uruguay los gobiernos acompañan más a los sectores productivos. Son lugares diferentes donde existen ventajas en muchos aspectos y claras desventajas en otros.

-¿Y en materia tributaria o de presión fiscal?

-Bueno, en ese aspecto en Uruguay los impuestos son menores ya que son más simples que en la Argentina. Hay una presión impositiva mucho menor, que le da un respiro a las empresas. Lo que más me preocupa no es solo la presión impositiva, sino la falta de integridad entre lo que es la presión impositiva y la calidad del Estado.

-Eso preocupa mucho en la Argentina….

-Si, porque si uno observara una buena calidad del Estado, podríamos decir que la presión impositiva se justifica. Sin embargo no es así, no es el caso argentino.

“En la Argentina es todo más dramático”

El empresario, que para muchos es el gran modernizador del campo argentino, destacó que si bien en Uruguay hay cortocircuitos entre el campo y el Gobierno, de ninguna manera es como ocurre en la Argentina donde “todo es más dramático”.

Gustavo Globocopatel

-¿En Uruguay el Gobierno se pelea con el campo como en la Argentina?

-Siempre hay discusiones pero no de la manera argentina donde todo es más dramático. Por ejemplo hoy el problema de la pandemia, en Uruguay no es menor que en Argentina, sin embargo se vive de otra manera. No hay debates en las calles a los gritos ya que se acata lo que dice el Gobierno de turno.

-¿Cómo observás la relación actual en la Argentina entre los actores del campo y el Gobierno?

-Es un tema complejo. Es una crisis instalada desde hace muchas décadas. Pero sin dudas recrudeció durante los últimos años. Se trata de una falta de entendimiento y conocimiento porque la clase política piensa que el campo ya dio todo y no es así. Creen que es momento de sacarles porque no puede dar más. Este es el primer desconocimiento que sufre el Estado y es muy grave.

Su visión sobre los mercados de commodities del mundo

Nadie mejor que el empresario agropecuario apodado como “el rey de la soja” para hablar de los mercados de granos y su injerencia a nivel mundial. “Tengo una visión positiva acerca de los mercados de commodities en el mundo”, señaló convencido Grobocopatel.

“Hay una demanda cada vez mayor, que se sostiene en el tiempo. Por supuesto que esa demanda exige aumentar la oferta y para que ello ocurra los precios deben ser sostenidos”, indicó.

-¿Los precios están siendo estables según su análisis?

-Los precios son buenos. Claro que los valores en ese patrón de sostenimiento tienen volatilidad, es decir que muchas veces tienen un rango más arriba que en otras oportunidades. Pero dentro de esa volatilidad, la tendencia de los precios de los commodities para alimentos es a la suba.

-A nivel mundial ¿cada vez más productos dependen del campo?

Sí. No solo producimos alimentos. Hoy los commodities se destinan a la producción de energías, medicamentos, encimas, materiales de construcción, la industria textil, entre otros segmentos. Se amplía claramente la bioeconomía que integra todas estas cosas.

La nueva agricultura del conocimiento

Este nuevo concepto de Agricultura 4.0 es esencial en la vida de Gustavo. El fenómeno se basa en disponer de toda la información suministrada por una gran cantidad de sensores que “coexisten” en una explotación agrícola.

Gustavo Globocopatel
“En la Argentina hay una crisis instalada desde hace muchas décadas”, dijo Gustavo Grobocopatel.

“Hace poco tiempo lanzamos desde Los Grobo una plataforma tecnológica con toda la información necesaria para tomar mejores decisiones en el agro”, destacó sobre este tema el empresario.

De esta manera, la compañía que nació en la ciudad bonaerense de Carlos Casares, se sumerge en el mundo de las plataformas digitales, con un diseño simple y sencillo y un importante caudal de información relevante para la toma de decisiones en los negocios agrícolas.

-¿Crees que las Agtech y la tecnología del conocimiento no tienen un techo en la agricultura moderna?

-Tienen un futuro enorme. El mundo del campo no es actualmente solo el mundo de los productores. El mundo del campo es el mundo de los diseñadores, los profesionales en informática, de la industria y de los servicios. El agro hoy representa a un ecosistema complejo e integrado por personas de diferentes sectores. (Fotos: Gentileza Los Grobo)

El ABC Rural