Juan Eiras: “Preocupa a los feedloteros que no se reactive el mercado interno”

En diálogo con El ABC Rural, el presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF) explicó que la reducción en el poder adquisitivo de la gente bajó el consumo interno de carne y no se ven señales claras de recuperación. Además, dijo que los números de la actividad continúan en rojo debido a otro aumento en el maíz.

Juan Eiras
El presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, Juan Eiras, analizó la situación del sector en entrevista exclusiva con El ABC Rural.

El sector de feedloteros viene de una menor actividad en el conjunto durante el año 2019, como consecuencia de las devaluaciones de carácter importante que comenzaron en 2018.

Por ello, desde la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), señalan que la crisis financiera, la devaluación y la caída del consumo son un espejo de lo que sucede en los establecimientos. Hay buen nivel de oferta a nivel internacional, pero la demanda en el mercado interno continua sin aflorar.

Solo en el último trimestre de 2019 se vivió una situación de estabilidad que fue un negocio solo para los productores que no entusiasmó a nadie.

“Para nuestra actividad fue negativo, nos mantuvimos quienes vivimos de esto. El resto tuvo que buscar otras opciones”, sostuvo a El ABC Rural, el presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), Juan Eiras.

“Las devaluaciones y la desaparición del crédito, que solo se conseguía a tasas desorbitantes, produjo un deterioro de la actividad que ojalá podamos recuperar lentamente en este nuevo ciclo”, explicó el funcionario.

-¿La liquidación de vientres afectará el futuro de la ganadería?

-Es muy probable. Incluso las consecuencias se están sintiendo. Nosotros tuvimos que vender vacas para cubrir deudas y achicar el negocio en su conjunto porque la falta de crédito nos perjudicó a todos.

“Una realidad diferente”

El titular de la CAF asegura que se espera una realidad diferente para este nuevo año, aunque la preocupación continúa por la caída del precio del gordo.

“En los primeros días del nuevo año nos encontramos con una importante baja del precio del gordo, que en promedio nos genera una pérdida de 7 pesos por kilo”, expresó.

Esto es producto, principalmente, de la falta de demanda en el mercado interno y de la exportación, porque China desalentó la industria exportadora que venía empujando a la actividad de manera positiva.

“La segunda sorpresa de 2020 es que el maíz refleja el aumento de retenciones en el mercado interno, con lo cual este insumo determinante para nuestro sector nos incrementa el costo de producción”, destacó el dirigente muy molesto.

En los últimos 30 días, el maíz registró un incremento mayor a mil pesos por tonelada, impactando negativamente en el sector de engordadores.

-¿Esta situación derriba el escenario que para este año era auspicioso?

-No vamos a perder las esperanzas. Sin embargo, hoy tenemos números en rojo nuevamente, tal como ocurría a mediados de 2019. El precio del maíz alto y un consumo interno al que le cuesta restablecerse, generan una rentabilidad muy fina que en todos los casos termina cerrando de manera negativa.

Actualmente hay buen nivel de oferta a nivel internacional pero la demanda en el mercado interno continua sin aflorar.

-¿El maíz continúa siendo la base del resultado del negocio de feedlot?

Si, además arrastra a todos los subproductos de la alimentación. No hay alternativas. Si no queremos utilizar maíz, debemos nutrir con subproductos de destilería de etanol, gluten feed, germen de maíz o burlanda que provienen de la industria del maíz, por consiguiente el valor también aumenta. Es decir que no tenemos escapatoria, el cereal sigue siendo quien mueve el negocio de la alimentación en los feedlots.

La eficiencia es lo más importante

Según el entrevistado, el concepto de eficiencia, es el que logró convertir a las empresas feedloteras en un negocio estable. Según dijo, hoy, el productor que es eficiente a la hora de brindar comida a sus animales, es quien termina ganando la pulseada en tiempos de crisis.

“A lo largo de nuestra historia logramos sortear cada etapa cuando el maíz estuvo caro, ya que los feedloteros sabemos brindar comida de forma correcta y eficiente en nuestro negocio”, explicó el dirigente.

Respecto de la sospecha instalada sobre que muchos productores dejarán de sembrar maíz debido al incremento en las retenciones aplicables a ese grano , Eiras sostiene que es “falsa” la teoría de que la totalidad de productores se pasaran a la soja.

“Cada campo es una decisión diferente. Quien se maneje con eficiencia va a poder implantar maíz sin necesidad de incurrir en el monocultivo. Los rendimientos del maíz con la tecnología adecuada, hacen que el cultivo sea rentable, incluso a la par de la soja”, expresó.

-¿Considera negativo el retorno de retenciones para el maíz a niveles anteriores?

-No es menor para el negocio del productor un aumento de los derechos de exportación. Le ocurre al sector de la carne también. Un 15% es un montón de dinero que el productor maicero puede invertir en otras alternativas, como ocurre con los productores de carne que son ajustados como eslabón más débil. No cabe dudas que la noticia es mala cuando se habla de retenciones al trigo, el maíz y las carnes.

 

“Hay que recuperar el mercado interno”

En los últimos cuatro años se produjo un crecimiento exponencial de las exportaciones de carne vacuna, proceso largamente esperado por los productores.

Sin embargo, la demanda local cayó fuertemente, producto de la caída del poder adquisitivo de la población en general.

Respecto a ello, el entrevistado dijo que con el nuevo Gobierno se esperaba un cambio respecto a la emisión de billetes para “poner dinero en la calle” y alentar de esa manera el consumo interno.

Sin embargo, todavía esa política no se observa. “La austeridad con que plantea la política el ministro de Economía (Martín) Guzmán, da cuenta que no será por lo menos tan rápida la reactivación del mercado local”, dijo el feedlotero.

-¿Qué medidas cree necesarias para reactivar el consumo?

-Se observa que se están tomando decisiones importantes, pero no se trasluce en la realidad cotidiana, por lo menos hasta ahora. Es imprescindible reactivar la metalmecánica, las pymes y los sectores asalariados para que el poder adquisitivo de la población alcance mejores niveles.

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