La Experimental del INTA Pergamino la que más trabajos cientifícos produjo en 2018

Omar Scheneiter, director de la Experimental Pergamino del INTA.

El director de la Estación Experimental Pergamino del INTA, ingeniero agrónomo Omar Scheneiter, realizó un balance de lo que dejó el 2018 en la unidad que dirige, desde diferentes posiciones.

Principalmente destacó que si bien la situación presupuestaria por parte del Estado fue difícil, productivamente el año fue muy fructífero.                                                                        

En cuanto al ámbito nacional, y el presupuestario en particular, Scheneiter lamentó que fuera complicado, pudiendo salir adelante en base a una gran creatividad y administración de los fondos.

“Además no hubo nuevos ingresos de recursos humanos en la administración pública, y en Pergamino mucha gente se fue por diferentes motivos, como jubilaciones, retiros voluntarios o renuncias, perdiendo en total 12 agentes”, informó. “Los que vamos quedando estamos trabajando al límite de nuestras capacidades, algo que requiere de mucha colaboración, siendo muy loable el esfuerzo a nivel individual y colectivo”, remarcó.

Scheneiter dijo a Nuevo ABC Rural que gran parte de ese faltante presupuestario lo pudieron reemplazar con recursos que vienen de otros lugares. “De toda la investigación que se realiza en INTA Pergamino y sus agencias, el 63% del ingreso no proviene del Estado sino de empresas o instituciones conlos que se mantienen diferentes convenios de vinculación”, indicó.

“Esto nos permite relacionarnos, y tener estabilidad económica y continuidad en nuestro trabajo, ya que hace tres décadas nos dimos cuenta que no podíamos sustentar nuestro trabajo solo con recursos del Estado”, apuntó.

Jornadas, cursos y capacitaciones de gran convocatoria

Scheneiter afirmó que desde el punto de vista productivo, el año fue muy fructífero, realizando numerosas actividades de extensión a lo largo del año, sobre todo entre abril y mediados de octubre, dándole luego lugar a la experimentación. “Tuvimos además mucho éxito en las convocatorias, lo que nos llena de orgullo”, señaló.

“También participamos activamente del Congreso Nacional de Maíz que se realizó en la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (Unnoba), sede Pergamino”, agregó.

El funcionario del INTA destacó que “de todas las estaciones experimentales, la de Pergamino tiene el orgullo de ser la que más trabajos científicos produjo, aportando entre el 12 y 14% de la producción total del INTA, ya que la idea es devolver a la comunidad todo lo que invierte con resultados que estén a su alcance”.

Vinculación muy bien entrenada con el sector público y privado

También mencionó que la vinculación fue muy positiva, ya que Pergamino tiene una gimnasia muy bien entrenada, tanto con el sector público como privado. “Fortalecimos las alianzas con la Unnoba, siendo ineludible que organizaciones del Estado que trabajan en una misma zona y temática compartan espacios, estructuras, equipamientos y recursos humanos, porque de lo contrario estaríamos malgastando los recursos públicos”, consideró.

Con el sector privado, Scheneiter dijo que se vincularon históricamente, pero no como para buscar recursos económicos, sino productivos, porque lo que hacen tiene que terminar en el campo adoptado por el productor y las empresas.

“Si no nos vinculamos con el sector productivo no tenemos razón de ser, y este año incrementamos más todavía esa vinculación, siendo una de las experimentales que más convenios y patentes de cultivares propias tiene, por lo que el balance es altamente positivo”, afirmó.

Objetivos en el corto, mediano y largo plazo

Con respecto al futuro, Scheneiter explicó que “en el corto plazo estamos pasando una transición, en la cual todos los programas de investigación y extensión terminaron el 30 de junio de este año, y esperamos que a principios de 2019 se ponga en marcha toda la nueva estructura de investigación, que el INTA proyecta hasta el 2030, una visión a muchos años”.

Por eso, dijo que lo que se presenta en el mediano y largo plazo es un desafío enorme, pasando de un trabajo individual a uno colectivo, trabajando dentro y fuera de la Experimental, buscando los socios que necesitan para lograr los objetivos. “Buscamos detectar bien los problemas y resolverlos”, indicó Scheneiter.

“También queremos formar profesionales, ya que durante un largo tiempo no ingresó personal en la institución, y hoy nos encontramos con toda una generación que nos estaremos yendo dentro de unos cinco años, y nos sigue otra generación muy joven debido a esa falta de recambio, por lo que hay que capacitar en extensión y administración a esos jóvenes para que nos sucedan”, culminó.