Gravanz, innovadora aplicación de la corredora Grassi con rumbo a la criptosoja

Gravanz es una herramienta con un sistema de monitoreo satelital, que le da al productor la posibilidad de comercializar los granos embolsados con la mejor alternativa de negocios disponible, sin moverlos del campo. Brinda seguridad y tranquilidad, acceso a mejores condiciones comerciales, ahorro en costos de logística y la posibilidad de obtener mejores condiciones de financiamiento.

GRAVANZ
Foto TodoJujuy.

Con el lanzamiento de su nueva aplicación Gravanz, la corredora rosarina Grassi S.A. da un paso adelante en materia de innovaciones orientadas al negocio de granos. Se trata de un desarrollo que llega al mercado en forma conjunta con importantes acopios, cooperativas y agronomías.

Esta herramienta le permite al productor vender sus granos embolsados y aplicarlos como garantía en operaciones de crédito sin moverlos de su campo, gracias a un sistema de monitoreo satelital de silobolsas, que brinda respaldo de su existencia y genera alertas en tiempo real en caso de roturas de la bolsa o sustracción de granos.

Características de la tecnología

En diálogo con El ABC Rural, el director de la firma y gestor de la idea, Mariano Grassi, cuenta cómo se originó la idea y cómo fue su desarrollo. También se refiere a las ventajas de poder utilizar tecnología satelital que permite a los productores seguir en tiempo real sus inversiones, en el marco de una transformación que el mercado de granos viene llevando adelante.

-¿Cómo se originó la idea?

-En lo personal, siempre me gustó el tema innovaciones y venía pensando en cómo armar algún token para la empresa, como podría ser una criptomoneda. De hecho, había tenido reuniones con gente que tiene conocimientos en materia de moneda digital.

Como participante de la Comisión de Innovación de la Bolsa de Comercio de Rosario, en un viaje a EE.UU. con un compañero analizamos que para armar una criptomoneda –en este caso criptosoja- hay que tener la certeza de que la mercadería está en algún lado.

Así comenzaron las conversaciones mientras viajábamos en un colectivo de un lugar al otro y al regreso nos pusimos a trabajar, viendo las cuestiones tecnológicas, que no son sencillas y constituyen todo un desafío para hacerlo a un costo sustentable.

En tanto, desde nuestra empresa comenzamos a desarrollar la parte contractual necesaria para que el sistema funcione, construyendo todo el modelo de negocio, administrativo, comercial y patrimonial.

Gravanz
Mariano Grassi, director de Grassi S.A.

-¿Quiénes intervienen en el negocio?

-Nuestra empresa tiene una cartera de clientes muy importante entre acopiadores, cooperativas, agronomías y algunos productores grandes que son más parecidos a acopios y para esa cadena de clientes siempre intentamos el desarrollo de productos adecuados para ella y este producto no es una excepción. El objetivo es darles una herramienta más, para poder competir en este mercado del comercio de granos que es tan competitivo.

-¿Cómo funciona la sensorización?

-El sistema permite monitorear en tiempo real que el silobolsa en el campo del productor –no importan las distancias- no se abra, ni se rompa. Y si ocurriera, le avisará en tiempo real a Gravanz –que es el monitor central-,  al monitor local y también al productor, que puede estar siendo víctima de un robo y así se puede enterar”.

-¿Cómo participa de Gravanz el productor?

-El productor debe acercarse a su acopio o cooperativa habitual y son ellos quienes irán a colocar los sensores en los silobolsas en sus campos y quienes le armarán la estructura de negocio.

Lo real es que no funcionaría el sistema sin estos monitores locales y regionales. Imaginemos el caso de un productor en Las Lajitas, Salta, a quien se le dispara un sensor y hay que poner manos a la obra rápidamente. Allí cobra relevancia el proveedor local, el monitor zonal, que tiene proximidad con el cliente y sabe cómo actuar.

En la visión que tenemos de la cadena, tiene mucho valor esa relación, ese conocimiento, ese análisis de crédito que hace cada empresa. Esa cadena es muy eficiente, muy competitiva y tenemos que tender a agrandar la torta y no destruirla, como puede ocurrir cuando se realiza un negocio directo entre productor y exportador.

Operaciones financieras

“Nosotros separamos la logística de lo financiero”, aclara Grassi al referirse al funcionamiento de la aplicación.  “Gravanz permite disociar el momento de la venta y cobro, respecto de la entrega de los granos y eso posibilita ahorrar en costos de logística”.

“Con nuestro esquema, el productor deja su silobolsa con granos en el campo, que se sensoriza con distintos campos de documentación y se utilizan esos granos para cualquier alternativa de negocios”.

“Una vez sensorizada la soja, trigo, maíz, el producto que sea, es como si tuviera una garantía real que puede usar para lo que quiera: para cumplir un negocio de canje sin entregar la mercadería; para entregarla más adelante para maximizar ese negocio, minimizando los costos o para conseguir dinero, si en ese momento las tasas están más baratas y no quiere vender todavía sus granos”, describió.

“Lo que nosotros decimos es que, si hay un millón de toneladas en el campo, el día de mañana podemos financiarlo directamente teniendo el depósito de la mercadería atomizada en un montón de productores, sensorizada y avalada por los monitores locales y por el monitor central. Pero lo que vamos a tener de garantía real será cada una de las toneladas de soja en el campo de cada uno de los productores”.

-¿Se aproxima esta herramienta a una criptomoneda?

-Nosotros creemos que puede llegar a ser la base de una criptomoneda, una criptosoja o una criptomaíz, porque en definitiva podemos llegar a digitalizarlo y hacer que esa criptomoneda pase de mano en mano, tenga un valor equivalente a lo que vale el grano y que el proceso logístico siga el rumbo más eficiente.

Para mí el principio es este, armar una red confiable comola que propone Gravanz, que asegure que la soja está ahí y que el día de mañana dará las bases para una criptosoja, siempre y cuando esto sea un estándar de la industria y no solo una herramienta de Grassi.

El ABC Rural