Frutas y verduras, un mercado que se mueve por oferta y demanda

La ciudadanía se topó a mediados de la semana pasada con la corroboración de la aceleración inflacionaria. En este sentido, las frutas y las verduras fueron protagonistas importantes de la baja de precios.

Frutas y verduras
Decreció el precio en la mayor parte de las frutas y hortalizas, alcanzando la exorbitante baja de 27,6 % en lechuga.

La semana pasada en nuestro país se discutió profusamente acerca de precios, salarios, registros históricos, antecedentes y peculiaridad del brote inflacionario. Por supuesto abundaron la búsqueda de culpables, las excusas, las zancadillas y las distintas actitudes.

Según el consultor frutihortícola Mariano Winograd, la mayor parte de los responsables políticos de cuestiones económicas, fiscales, laborales, cambiarias y financieras actuaron como comentaristas. “El problema no les corresponde sino que, en cambio, los agrede, los lastima, los irrita o les pasa de largo”, sostuvo.

Lo que tal vez la vorágine de los acontecimientos impidió comentar y que seguramente vale un instante de reflexión es que mientras el índice general casi rozó 7%, con picos de hasta 30% en los rubros educación e indumentaria, además cercanos a 20 en panificados, huevos y pollo, en cambio decreció en la mayor parte de las frutas y hortalizas.

Esta llegó a la exorbitante baja de 27,6 % en lechuga, justamente el artículo que diera pasto a absurdas acusaciones sin fundamente durante los meses del calor extremo.

Cómo funciona el mercado frutihortícola

Para trascender la anécdota e intentar que la ciudadanía entienda algo más acerca del funcionamiento de los mercados frutihortícolas, cabe explicar una vez más la ley de la oferta y demanda.

Mariano Winograd, es consultor frutihorticola y conoce como nadie el comportamiento de este mercado.

Es una herramienta que los gobiernos populistas alardean de eludir mediante sus estridentes declaraciones sobre precios cuidados, garantizados, controlados, medidos, recomendados y guiñados.

“Cuando los frutihorticulturas acudimos cada mañana al mercado mayorista nos encontramos con determinado equilibrio entre la mercadería disponible y la que la calle demanda mediante la mediatización del minorista”, dijo Winograd a Noticias Argentinas.

Si por el motivo que fuere, ya sea climático, político, social, bélico o hasta por un eclipse, la demanda resulta insatisfecha, el precio sube en toda la diversidad de calidades ofrecidas.

Oferta y demanda

Si en cambio fuera la oferta la que excede las necesidades de suministro, el precio baja competitivamente en búsqueda de alternativa.

“Los profesionales, estudiosos, dirigentes, empresarios e incluso trabajadores en negro de la actividad lo conocemos perfectamente. Pues así ha sido siempre y reaccionamos acompañando y no enfrentando a la realidad objetiva”, escribió Winograd.

El consumidor hace exactamente lo mismo. Cuando sube un producto reduce su consumo. Lo reemplaza o lo posterga, considerando atinadamente sus recursos de ingresos y sus necesidades de alimentación.

A los pocos días el sistema se equilibra en este escalón que corresponderá al contexto y será nuevamente modificado cuando la oferta se incremente y la demanda se reduzca como ha ocurrido en marzo.

“Si el Gobierno interviene con la torpeza y necedad que lo caracteriza, el ajuste será traumático y las consecuencias un deterioro general de la actividad en el mediano plazo con perdida de competitividad relativa y atraso sistémico”, afirma el consultor. (NA)

El ABC Rural