En la gestión agropecuaria, el desafío es la medición

Desde el Grupo Cencerro destacan la importancia de la gestión agropecuaria para obtener buenos resultados operativos. La gestión se convierte en la columna vertebral del negocio en un mundo cada vez más competitivo. "Quien no mide no gestiona, y quien no gestiona no puede mejorar", señalan.

La palabra medición, dentro de una empresa, trae consigo un objetivo fundamental: disminuir el riesgo. El riesgo a equivocarse, el riesgo a perder el capital, que a fin de cuentas es el esfuerzo de aquello que se ganó con mucho sudor. La medición está directamente relacionada a la gestión. Quien no mide no gestiona, y quien no gestiona no puede mejorar.

En la Argentina en general, y en el sector agropecuario en particular, parece ser que la “gestión” no está al alcance de todos, y esto es cultural. No importa si la empresa es grande, chica; si tiene dinero disponible para invertir en gestión o no.

Últimamente, las caídas de los grandes “correacopios” demuestran que se puede ser muy grande –y con mucho capital disponible- pero aun así se pueden cometer errores básicos que hagan naufragar grandes ideas de negocio.

Desde Grupo Cencerro hemos levantado nuestros propios datos y estos, en parte, explican la cruda realidad: El sector agropecuario argentino no está acostumbrado a gestionar con información. Los productores argentinos han sabido gestionar con muy poca información, probablemente también producto de los cambios sistemáticos de las reglas del juego por parte de propios y ajenos. Un arma de doble filo.

Ocho de cada diez productores no planifican hacia el largo plazo, siete de cada diez no utilizan tableros de control en sus empresas y cinco de cada diez no utilizan la información que generan y tienen disponible para tomar decisiones de negocio. La conclusión es clara: Más allá de que aparezca la última tecnología, o el último modelo de maquinaria, y el productor lo compre, si no utiliza la información que recaba, será lo mismo que no tenerla.

La gestión entonces se convierte en la columna vertebral del negocio en un mundo cada vez más competitivo. Entender el abanico de consecuencias antes de tomar una decisión y estar preparado para lo que viene es parte del deber ser de todo empresario agropecuario contemporaneo.

Lo positivo es que ya hay muchos que lo entienden así. Habrá que seguir alzando la voz para que aquellos que aún no lo ven indispensable se suban a este tren lo más rápido posible.

Ezequiel Cruz – Grupo Cencerro

El ABC Rural

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Ezequiel Cruz - Grupo Cencerro - Colaborador El ABC Rural