Emprendedores agrícolas aprovechan el descarte, y suman hectáreas, servicios y experiencia

Emprendedores agrícolas
Las herramientas y lotes que para muchos productores son inviables productiva y económicamente, resultaron ser una gran oportunidad para que dos amigos pudieran transformarse en nuevos agricultores y apostar a la producción.

El año pasado este medio reflejó la historia de dos amigos y empleados municipales de la localidad de Mariano Benítez, Partido de Pergamino, en el norte bonaerense, quienes hoy hace ya tres años se animaron a incursionar como emprendedores agrícolas.

La curiosidad de esta historia que tiene como protagonistas a Fernando Solmi y Cristian Dominicci, es que tuvieron la idea de asociarse e iniciarse como nuevos agricultores y contratistas, a través de la adquisición de maquinaria en desuso y económica, y alquilando pequeños lotes que otros descartan.

A base de mucho esfuerzo y sacrificio económico y laboral, los nuevos emprendedores culminaron con éxito ahora su tercera campaña gruesa, utilizando maquinaria obsoleta o de bajo rendimiento para el común de los productores.

Más allá del rápido avance de nuevas tecnologías, esta maquinaria poco convencional les resultó muy efectiva, y ahora se animaron a más e incursionarán en la campaña fina.

En definitiva, lo que para muchos productores es inviable productiva y económicamente, fue una gran oportunidad para que estos dos emprendedores agrícolas pudieran transformarse en nuevos agricultores y contratistas, y apostar a la producción.

Emprendedores agrícolas
Fernando Solmi y Cristian Dominicci, dos amigos y empleados municipales de Mariano Benítez, Partido de Pergamino, se animaron hace tres años a incursionar en la producción agrícola con mínima inversión.

Empleados municipales, agricultores y contratistas

Solmi y Dominicci mas allá de trabajar en la delegación municipal de Mariano Benítez, como a nivel familiar y laboral estuvieron siempre relacionados con el sector agropecuario, decidieron comprar algunas herramientas y alquilar pequeños lotes diseminados por los alrededores del pueblo.

El modesto parque de maquinarias consta de dos pequeños tractores; dos sembradoras, una en directa de 9 a 52 centímetros de distanciamiento entre hileras; una monotolva y una cosechadora, la legendaria Vassalli 3.16.

Trabajan en algunas banquinas que pertenecen al Estado y en pequeñas superficies de privados, que al ser lotes muy chicos, son descartados por otros productores y contratistas, y estos emprendedores los aprovechan.

En total logran producir una superficie aceptable y apta para su modesto plantel de herramientas, de baja tecnología y capacidad de trabajo.

Durante la primera semana de junio, culminaron su tercera campaña gruesa, y esperan las lluvias de julio para incursionar en la siembra de fina. Para conocer su resultado y nuevo proyecto, El ABC Rural dialogó con Solmi.

Emprendedores agrícolas aprovechan el descarte
Trabajan en algunas banquinas que pertenecen al Estado y en pequeñas superficies de privados, que al ser lotes muy chicos, otros productores y contratistas no los prefieren, y estos emprendedores agrícolas los aprovechan.
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El modesto parque de maquinarias consta de dos tractorcitos; dos sembradoras, una en directa de 9 a 52 centímetros de distanciamiento entre hileras; una monotolva y una cosechadora, la legendaria Vassalli 3.16.

Tercera campaña: “Muy contentos a pesar de la gran seca”

“Durante la primera semana de junio culminamos la tercera campaña gruesa, que a diferencia de la anterior donde tuvimos algo de sorgo, esta fue toda de soja”, contó el entrevistado.

“Terminamos tarde porque tuvimos que esperar que las heladas tempranas secaran las malezas en algunos lotes de soja de segunda, que por ser periurbanos estaban muy enmalezados por la prohibición de aplicación de agroquímicos”, explicó.

En total, Solmi dijo que trabajan “unas 50 hectáreas entre soja de primera y segunda, de las cuales 15 fueron de producción propia, todos pequeños lotes ubicados en los alrededores de Mariano Benítez”.

-¿Cómo fue el resultado de la campaña, teniendo en cuenta la seca?

-Estamos muy contentos, porque a pesar de la gran sequía que hubo en la zona, logramos en promedio 35 quintales de soja por hectárea, muy similar al rendimiento de los lotes que hicimos de terceros. Pensamos que íbamos a perder plata, pero nos alcanzó para pagar todos los gastos y nos quedó algo de ganancia, al menos para hacer valer el esfuerzo, y ayudarnos económicamente como complemento de nuestro sueldo municipal.

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Esta última campaña gruesa trabajaron unas 50 hectáreas entre soja de primera y segunda, de las cuales 15 fueron de producción propia, todos pequeños lotes ubicados en los alrededores de Mariano Benítez, logrando en promedio 35 quintales de soja por hectárea.

Incursionarán en la siembra fina con sembradora de los 90

Asimismo, el entrevistado, destacó que “ahora compré una sembradora de grano grueso y fino de la década de 1990, a un hombre de la zona que se fue a vivir a Entre Ríos, y le ocasionaba un costo importante el acarreo”.

“Vamos a arrancar con la siembra de fina, esperando las lluvias de julio para probar con un lote de trigo de ciclo corto, por lo que estamos muy entusiasmados”,  señaló.

En ese sentido, Solmi, indicó que “la sembradora está en el campo y la tengo que ir a buscar para dejarla en óptimas condiciones. Hay que brindarle cariño”.

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Ahora compraron en la zona una sembradora de grano grueso y fino de la década de 1990, para arrancar con la siembra de fina, esperando las lluvias de julio para probar con un lote de trigo de ciclo corto. La máquina está en el campo y hay que ir a buscarla para dejarla en óptimas condiciones.

“La gente confía en nosotros y nos da una mano muy grande”

-¿Qué les dice la gente cuando los ve trabajar con esta maquinaria antigua?

-Pasan y nos tocan bocina, saludan y felicitan por el esfuerzo, algo que nos alienta mucho a seguir produciendo con lo que tenemos a mano.

-¿Cómo es el trato con las empresas y productores de la zona?

-Estamos muy agradecidos a la gente de campo de la zona que hace muchos años que trabajan en el sector agropecuario, porque confían en nosotros y nos dan una mano muy grande. Nos dan muchos insumos a pagar y nos facilitan las cosas, acompañándonos a nivel económico y técnico.

Lógicamente también estamos muy agradecidos a los que nos confían las labores de cosecha, de esos pequeños lotes que los grandes contratistas no pueden atender.

El ABC Rural

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Periodista especializado en Agro de EL ABC RURAL