El Federico: el tren a Rojas, un anhelo que toma fuerza en la región

El Honorable Concejo Deliberante del municipio bonaerense aprobó un proyecto solicitando al Departamento Ejecutivo iniciar gestiones para el retorno del histórico servicio El Federico, que unía Federico Lacroze, con la ciudad de Rojas.

El federico
En su trayecto, El Federico pasaba por las ciudades de San Antonio de Areco, Salto y Rojas, además continuaba hasta el sur de Santa Fe. 

En la última sesión del Honorable Concejo Deliberante del municipio bonaerense de Rojas, se aprobó un proyecto solicitando al Departamento Ejecutivo que inicie gestiones con el Ministerio de Transporte de la Nación, para pensar en el retorno del histórico servicio El Federico, que unía la estación de Federico Lacroze en la ciudad de Buenos Aires, con la ciudad de Rojas.

En su trayecto, El Federico pasaba por las ciudades de San Antonio de Areco, Salto y Rojas, además continuaba pasando por Colón y llegaba hasta la provincia de Santa Fe, uniendo así el norte bonaerense con el sur santafesino.

El Federico, conocido así por unir la estación porteña Federico Lacroze con Santa Fe (reduciendo luego su recorrido hasta Rojas), tenía un recorrido que superaba los 260 kilómetros de línea en su etapa dorada, teniendo dentro del servicio a los llamativos trenes con motor Fiat, destacando su fisonomía.

El último viaje

El mítico tren de pasajeros que unía Rojas con Buenos Aires hizo su último recorrido el 21 de noviembre de 1993, recorrido que no llegó a completar ya que quedó varado en la entrada a la ciudad, en plena madrugada, sobre el terraplén y ya no volvió a recorrer las vías bonaerenses.

“El de aquella tarde-noche del 21 de noviembre de 1993 fue un viaje problemático, con demoras e irregularidades a cuestas, como ya era común en esos tiempos. Pero no fue uno más. No. Fue especial en el sentido más penoso ya que se trató de la travesía final” relata una nota publicada tiempo atrás en el sitio tiemporojas.com con la firma de Luciano Cabezón.

“Fue la última vez que Rojas vio llegar a su entrañable hijo de hierro, el cual ni siquiera alcanzó arribar a la estación, pues quedó sin fuerzas en la trepada del terraplén, a metros del famoso Puente Negro, fuera de servicio, inmóvil, ya sin el jadeo de horas atrás sino apagado, en silencio. Como un batallador agotado que se rehúsa a continuar la lucha. O como alguien que recibe un golpe mortal”, describió el autor.

El ABC Rural

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Periodista especializado en Agro de EL ABC RURAL