El barbecho, la etapa más importante del potencial cultivo

El barbecho es el tiempo que transcurre entre la cosecha de un cultivo y la siembra del siguiente. Por lo tanto, la rotación de cultivos determinará el largo y momento del año en que se ubique el barbecho. A la hora de manejar malezas no es un momento menor y por lo tanto su planificación merece mucha atención.

El barbecho es la etapa principal donde se comienza a construir el desmalezamiento del lote rumbo al cultivo posterior.

Existen diversas alternativas a la hora de decidir como transcurrir el tiempo de barbecho. Una opción es realizar una rotación intensa de manera que los períodos entre cultivos sean lo más cortos posible. Obviamente, esto depende de la oferta ambiental, mayormente del agua disponible.

Otra opción de intensificar, es incorporar cultivos de servicios, que también acortarán los barbechos al ocupar gran parte de este tiempo. En este caso, el consumo de agua es menor a la de un cultivo de cosecha y tiene una serie de beneficios más allá del aporte al manejo de malezas.

La tercera opción y más frecuente, aunque también la menos aconsejada de las tres, es realizar el barbecho químico en el que las malezas presentes se controlan con herbicidas, de modo tal que la elección de los mismos y los momentos de aplicacón son clave y a eso nos referiremos en adelante.

“El monitoreo es la herramienta básica de toma decisión. Su frecuencia dependerá de la zona y consecuente dinámica de malezas, pero debe hacerse de manera que permita tomar las decisiones correctas evitando llegar tarde”, sostuvo el ingeniero agrónomo Gabriel Picapietra, profesional del Grupo de Malezas del INTA Pergamino.

El monitoreo permite además tener un historial del lote en cuanto a malezas. Contar con el registro de cada lote de años anteriores facilita mucho la planificación y la toma de decisiones.

Largo del barbecho

El largo del barbecho estará definido por la rotación de cultivos. Como ejemplo, entre un cultivo de soja y un trigo posterior puede haber un barbecho de 30 días, mientras que si luego de la soja se hace maíz tardío, el barbecho puede durar más de 200 días. Esto impactará profundamente en su planificación, siendo más complejo cuanto más largo sea ya que se deberán ir encadenando aplicaciones para ir controlando las malezas eficazmente en todo ese período.

“La presión de selección con herbicidas es mucho mayor en estas circunstancias que frente a un barbecho más corto, a causa de una mayor intensidad de rotación”, explicó Picapietra.

Por otra parte, el suelo y el clima son los principales reguladores de los procesos biológicos. Esto va a definir la residualidad de los herbicidas, así como la dosis que es posible utilizar.

Ingeniero Gabriel Picapietra, becario doctoral del INTA Pergamino, integrante del grupo de malezas.

La ventaja de los barbechos “abiertos”

Dejar un barbecho “abierto” significa “que puedo sembrar más de un cultivo posteriormente”, por ejemplo podría ir a soja o a maíz. Esto muchas veces no es posible porque el herbicida utilizado solo es tolerado por un cultivo y ante un cambio de escenario no puedo hacer otro.

“La utilización de picloran en un lote que irá a maíz, no puede luego cambiarse a soja, o al revés, algunas sulfunilureas que se pueden hacer previo a sojas STS, no permiten luego cambiar a maíz”, recordó el especialista.

No obstante, esto debe tomarse como un factor de decisión más, pero no el único que condicione la elección de determinado herbicida, ya que es más importante un control eficaz de las malezas presentes o una rotación de herbicidas que tener la alternativa de cambiar de cultivo en la planificación.

Calidad de aplicaciones

La calidad con la que se hacen las aplicaciones queda normalmente en un segundo plano. No obstante, cada vez hay un mayor uso de herbicidas de contacto, se hacen mezclas de mayor cantidad de productos y se presentan malezas muy sensibles al tamaño en las que se aplica, todos factores que hacen de la calidad de aplicación un factor decisivo del éxito o el fracaso.

“Debemos evaluar en primer lugar las condiciones de la pulverizadora con la cual vamos a realizar la aplicación. Es importante que sus elementos, como los filtros, mangueras y picos estén en correcto estado y sean evaluados periódicamente”, aconsejó Picapietra, coincidiendo que la limpieza del tanque de la máquina también es prioridad al momento de planificar una aplicación. Dijo el profesional que eso debe realizarse previo a la carga de una nueva mezcla y/o al final del día para evitar depósito de productos en el tanque que podrían ocasionar fitotoxicidad al aplicar en el cultivo siguiente.

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