Ejemplo de producción mixta en campo agrícola cordobés

El establecimiento “Juan Valentín” en la zona de Marcos Juárez, Córdoba, es un ejemplo de eficiencia y competitividad de la producción mixta en un campo agrícola con eje en la cría bovina. Altos índices reproductivos logrados a partir de un adecuado manejo forrajero y condición corporal de las madres, le valieron el reconocimiento de toda la región.

Vacas adultas madres del plantel con terneros al pie en el establecimiento “Juan Valentín”, donde se realiza producción mixta en campo agrícola.

La región pampeana mixta ofrece condiciones favorables para la implantación de pasturas de alta productividad y calidad y de la mano de ellas, una producción mixta en campo agrícola.

Esto permite diseñar diferentes estructuras y cadenas forrajeras, mediante la combinación de recursos anuales y plurianuales complementadas con la inserción de reservas de distintas características, que permiten desarrollar eficientemente una producción mixta.

Una mirada integral sobre el actual proceso de intensificación ganadera en ambientes agrícolas, conlleva necesariamente una demanda de pasturas de mayor productividad, longevidad, estabilidad interanual y calidad forrajera, que puedan sostener procesos de cría, recría e invernada eficientes y de bajo costo relativo.

En ese sentido, el cultivo de alfalfa debería ocupar un rol gravitante en ambientes agrícolas de producción mixta, ya sea bajo la forma de pastoreo directo con altas cargas, o como forraje conservado.

Esto permite explotar el potencial latente de la ganadería, generando un incremento sostenido en la productividad y eficiencia de los rodeos, a través de una adecuada condición corporal de las madres que permitan lograr altos índices reproductivos.

Médico veterinario Luis Vélez, encargado de la parte reproductiva del establecimiento “Juan Valentín”.

Eficiencia y competitividad en la producción mixta 

Un claro ejemplo de eficiencia y competitividad de la producción mixta en campo agrícola con eje en la cría bovina, es el establecimiento “Juan Valentín” de la familia Cornaglia.

Se encuentra ubicado a 10 kilómetros al norte de Marcos Juárez, entre esta ciudad y Leones, en el sudeste cordobés.

Se trata de una explotación ganadera que cuenta con 210 madres, y servicio de septiembre a febrero, destetando los terneros con unos 200 kilos entre 6 y 7 semanas al pie de la madre.

Una recorrida por ese campo formó parte de la agenda de una jornada realizada hace pocos días por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).

El médico veterinario Luis Vélez, encargado de la actividad reproductiva del establecimiento, en diálogo con El ABC Rural brindó detalles sobre el manejo que se realiza en “Juan Valentín”.

Porque ese manejo le permite lograr altos índices reproductivos a partir de un adecuado manejo forrajero y condición corporal de las madres, que le valieron el reconocimiento de toda la región.

Llamativa calidad de servicio y productividad

Rodeo de vaquillonas de reposición de 15 meses de edad y unos 300 kilos de peso, son el resultado del trabajo realizado con una producción mixta en campo agrícola.

“La calidad de servicio y productividad de este campo es muy llamativa y superior a la media de todos los establecimientos de la zona, logrando el 97% de preñez en vacas”, destacó Vélez.

Por lo tanto, “todo se hace a través de servicio natural, con calidad seminal y buen calendario sanitario, sin inseminación”, apuntó Vélez.

El establecimiento cuenta con seis toros para cubrir unas 200 madres seleccionadas por tamaño y calidad, más allá que la mejora del rodeo se realiza con la compra de reproductores de calidad.

Así, el entrevistado, explicó que “realizamos un prolijo seguimiento de los animales, con caravaneado e identificado, estando muy atentos a su condición corporal, un aspecto clave para una buena reproducción y lograr los índices reproductivos que tanto caracterizan a ‘Juan Valentín'”.

El MV remarcó que “una adecuada condición corporal con gran porcentaje de ternero al pie y saliendo del invierno, nos permite obtener madres muy fértiles al momento del servicio, y con cabeza de parición, o sea logrando mucho porcentaje en el primer nacimiento”.

Adecuado manejo forrajero y calidad del agua

Esa tan ponderada adecuada condición corporal de las madres, necesaria para alcanzar altos índices reproductivos, “se logra también a través de un adecuado manejo forrajero -señaló Vélez- sumado a la calidad del agua del campo que es muy buena”.

En cuanto a la disposición y trabajo productivo, sobre el cual se logran en general 2,7 vacas por hectárea, dijo que cuentan con pastura mixta de alfalfa (grupo 9) consociada con gramíneas (festuca y raigrás), para conservar los recursos y un buen manejo hídrico.

“Lola” es una perra de la raza Border Collie de doce años, que nació y se crió en el campo, trabajando con la hacienda. Cuando llegó quien escribe esta nota, hizo un alto en su trabajo y se acercó a saludar, para volver rápidamente a su puesto, demostrando el carácter único de esta raza tan noble.

“La alfalfa extrae agua y la gramínea estructura el suelo para una mejor infiltración de humedad a partir de una mayor porosidad”, explicó el entrevistado.

Por último, el MV apuntó que “se realiza pastoreo frontal y reservas con el excedente, sumado a la utilización de verdeos de avena y suplemento con rollo y maíz en gran”.

Dijo Vélez que en estos momentos (invierno), la parición se encuentra pastoreando rastrojos de cultivos de maíz y soja.

Nota relacionada: Cómo impactó ambientalmente la producción agrícola-ganadera en un campo del sur santafesino

 

 

 

 

 

 

ENVIÁ TU COMENTARIO

Ingresá tu comentario
Por favor ingresá tu nombre aquí