Efluentes de tambo: Atentos con la profundidad de napa en los canales

En el canal es donde más se depositan nitratos y fosfatos, y no en el área de corrales.

"Si los canales de cola no son muy profundos, hay que tratar de sedimentar la mayor cantidad de sólidos, evitando que vayan a las piletas de decantación, y luego retirarlos con una palita para poder barrerla”.

Todas las actividades donde se involucre al menos un recurso natural, produce algún impacto en el medio ambiente. Pensar en una gestión de los efluentes generados en el tambo, supone empezar por planificar su destino, asegurando que no se deteriore o contamine el entorno.

Por eso los especialistas buscan compatibilizar las prácticas de manejo con un desarrollo sustentable, reduciendo la generación de residuos y recuperando un material valioso por las propiedades y nutrientes que contiene.

Por lo tanto, es importante prevenir la contaminación del agua subterránea y superficial; eliminar y evitar zonas de acumulación de materia orgánica, crecimiento de insectos, proliferación de plagas y roedores; proporcionar un ambiente de trabajo seguro para el operador; procurar un mantenimiento y costos operativos bajos y respetar requerimientos legales.

El manejo de cada tambo define el residuo generado

El ingeniero agrónomo y químico Claudio Kvolek, especialista en Ciencias Ambientales es titular de la firma AgroAssay, radicada en América, partido de Rivadavia, Buenos Aires. La empresa se dedica al manejo de efluentes, uso de estiércol y laboratorio agroambiental, y en diálogo con El ABC Rural, Kvolec recordó que cada tambo tiene un manejo particular de los animales y del ordeño, que va a definir la calidad y cantidad de residuos generados diariamente.

“Por eso -dijo- cuando se va a planificar el destino de los efluentes del tambo, es necesario considerar varios factores para lograr la optimización de los recursos presentes, como  cantidad de animales en ordeño y posible expansión, tipo de efluente a almacenar (líquido y/o sólido), emplazamiento de zona de tratamiento, tiempo de almacenamiento requerido y disposición final”, explicó.

Canales: donde más se depositan nitratos y fosfatos

Pero básicamente Kvolek, se refirió a un manejo simple para evitar la contaminación de la napa freática, haciendo hincapié en su profundidad, teniendo en cuenta que el efluente de tambo se maneja con canales y agua de lluvia.

“El fondo de un canal suele ser muy profundo, incluso de tres a cuatro metros, y puede estar en contacto con la napa, ya que es el lugar donde más se depositan nitratos y fosfatos”, informó el entrevistado.

“No sucede lo mismo en el área del corral, porque si fue compactado previamente y luego con el mismo pisoteo animal, vemos que en los primeros 30 a 40 centímetros se genera una ‘costra’, que cuando se realiza el barrido del corral, si no es removida, se transforma en una barrera física que evita el pasaje libre de nitratos y fosfatos, que luego son arrastrados por el agua de lluvia y suelen encontrarse en la napa”, graficó.

Por lo tanto, el especialista, indicó que “si los canales de cola no son muy profundos, hay que tratar de sedimentar la mayor cantidad de sólidos, evitando que vayan a las piletas de decantación, y luego retirarlos con una palita para poder barrerla”.

 

 

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