Drones: ¿por qué volar el trigo al inicio de macollaje?

Durante la campaña pasada, una empresa de drones identificó que aumentar 10 puntos la cobertura de surco, de 72% a 82%, equivale a sumar 250 kg/ha de rinde en un trigo de 35 qq/ha o 56 USD/ha de ingreso adicional con trigos de 220 USD/tn. Un dato que ayuda a analizar qué aportan los drones en la agricultura.

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Los drones en el agro están pensados para simplificarle la toma de decisiones a técnicos y productores.

El uso de drones para interpretar lo que ocurre en los lotes crece, se simplifica y permite tomar oportunas y certeras decisiones agronómicas. Este es el aporte que hace por ejemplo DroneScope, el producto que ofrece la consultora SmartField y que, de forma simple, asequible, autogestionable y confiable, da la posibilidad de utilizar fotos RGB. Las mismas son sacadas con un drone de gama baja, se sUbe a la web y se deja que la tecnología haga el resto.

¿Cómo funciona?. Los productores y/o asesores pueden recurrir a los pilotos de DroneScope o volar el lote a relevar con sus propios equipos. Una vez obtenidas las imágenes, se incorporan a una plataforma online desarrollada especialmente para interpretar las condiciones productivas de la Argentina.

Luego, en cuestión de segundos, se obtienen informes de estructura de cultivo, conteo de plantas y cobertura de malezas que permiten realizar aplicaciones de fertilización y pulverización más inteligentes. Como si fuera poco, las imágenes pueden quedar allí almacenadas para ser consultadas cuando sea necesario.

¿Por qué volar los cereales de invierno?

Uno de los momentos clave de los cultivos de trigo y cebada es la siembra y posterior emergencia. Los motivos más frecuentes de falla tienen que ver con el manejo del rastrojo, la profundidad de siembra, la sanidad de la semilla, la calidad de emergencia, y el cierre del surco.

Es totalmente superador a una recorrida a pie y da información más detallada a la que ofrecen los satélites en momentos del cultivo en los que éstos aún no pueden aportar.

Medir la productividad en esta instancia permite no solo cuantificar pérdidas, sino también corregir estrategias de fertilización, haciendo más eficiente el uso del recurso y el impacto en el resultado.

En la campaña 2021, y con la asistencia de investigador Pablo Abbate, esta misma empresa realizó un ensayo en trigo y cebada en el sudeste de Buenos Aires, en lotes de loma y bajo, y con dos dosis de nitrógeno.

A partir de vuelos con drones realizados en la etapa de inicio de macollaje se analizó la cobertura de surco y se pudo determinar que, en trigo, las mermas en productividad variaron entre 24 y 72 kg/ha por cada punto de cobertura perdida, con una media de 45 kg/ha.

En cebada, las mermas fueron de entre 46 y 83 kg/ha, con medias de 62 kg/ha. También se pudo saber que la compensación se dio en los surcos contiguos y no alcanzó a reemplazar la pérdida de productividad debido al raleo.

Más datos importantes

El año pasado, la empresa analizó más de 10.000 hectáreas de lotes de producción en pampa húmeda de trigo y cebada, donde la cobertura media fue del 72%. Aumentar 10 puntos la cobertura de surco, de 72% a 82%, equivale a sumar 250 kg/ha de rinde en un trigo de 35 qq/ha o 56 USD/ha de ingreso adicional con trigos de 220 USD/tn.

Y todo esto, teniendo en cuenta que procesar las imágenes de un vuelo realizado por cuenta propia en 100 hectáreas de trigo tiene un costo de apenas 50 dólares.

“Este dato obtenido del trabajo realizado junto a Pablo Abbate es realmente revelador, si tenemos en cuenta que es muy común escuchar que el trigo compensa las fallas de siembra”, sostiene Gonzalo Gómez, responsable de Desarrollo de Mercado de DroneScope.

“Este conocimiento nos da una nueva oportunidad de mejorar la eficiencia de nuestros lotes de trigo, diagnosticando la calidad de implantación”, dice. El relevamiento con drones no solo multiplica por 100 la intensidad de muestreo sino que permite tomar decisiones en momentos específicos y a partir de registros objetivos que de otra manera sería imposible hacerlo.

Los drones agrícolas son herramientas de alta tecnología que por su eficiencia forman parte cotidiana de las labores del campo. Los productores emplean estos vehículos no tripulados para una variedad de actividades de monitoreo y control de los lotes.

El ABC Rural