Construyen 11 puentes en 11 kilómetros en la zona urbana de Bahía Blanca

Una autopista en el medio de la ciudad. La obra denominada Paso Urbano es la inversión más importante de la historia. Con la última actualización, ya supera los $ 12.400 M. Para fin de año prevén habilitar colectoras. La obra completa llevará al menos dos años más.

cONSTRUYEN 11 PUENTES
El nuevo intercambiador de El Cholo, parte de la obra Paso Urbano, en la intersección de las rutas nacionales 33 y3, en Bahía Blanca. (Foto: Pablo Presti-La Nueva)

“En realidad, no es sencillo hacer una autopista en el medio de la ciudad”, dice como al pasar, el licenciado Gustavo Trankels, jefe del Distrito 19 de Vialidad Nacional, con sede en Bahía Blanca. El profesional se refiere a la obra denominada Paso Urbano, que se desarrolla en la intersección de las muy importantes rutas nacionales 33 y 3, donde  construyen 11 puentes en 11 kilómetros, constituyendo uno de los desafíos más importantes de la ingeniería y de la arquitectura en la historia de Bahía Blanca y una amplia región.

Cuesta construir una estructura monstruosa en medio de un área urbana”, dice Trankels al periodista Guillermo Rueda del medio lanueva.com, en referencia a esta obra que ya insume un costo total superior de los 12.400 millones de pesos.

“Estos diseños geométricos no pueden ser repentinos, ya que no podés llegar a una velocidad superior a los 100 kilómetros y doblar a 90 grados, ya que representa un sinnúmero de complejidades por la cantidad de actores involucrados, en forma directa e indirecta, y condicionan la construcción de la infraestructura”, asegura.

Silvio Maraschín (izq.), Adrián Velázquez y el director Gustavo Trankels, responsables de la obra Paso Urbano por VN.

Pero la obra vial trae consigo otras exigencias y desafíos. Por ejemplo, hasta el momento ya debieron realizar 89 corrimientos de servicios, algunos de ellos muy complejos “ya que por aquí pasan poliductos que alimentan al polo petroquímico. No es un detalle menor por las correcciones en las trazas de las colectoras y demás”, señaló Trankels.

“Tenemos que hermanar distintos criterios para cada especialidad. Es decir, nosotros manejamos la cuestión vial, pero tenemos que interactuar con gente que sabe de oleoductos, electroductos y hasta de gas, todos con sus normas y requisitos. ¿Por qué tenemos que trabajar con ellos? Porque las tareas se deben hacer con determinados protocolos y a eso nosotros no llegamos. Debe ser así”, comentó el funcionario.

Una obra en dos tramos

Los trabajos se realizan, en forma majestuosa, en el primer tramo de la ruta nacional 33, que se inicia a unos 800 metros al noreste del paraje El Cholo, donde se encuentran la ruta nacional 3 y el denominado Camino Sesquicentenario, por un total de 6,7 kilómetros.

En otro segmento se prevé, por una extensión de 3.496 metros, la autopista de la RN 3 que rodea a Bahía Blanca. El enlace entre ambos tramos es de 886 metros, para un total de 11,082 kilómetros.

La obra está a cargo de una UTE controlada por Esuco SA, en la que participan Centro Construcciones SA y Tecnopisos SA.

Por la cercanía del obrador, las tareas parecen concentrarse en torno a El Cholo. Pero no es así puntualmente, más allá del citado impacto que se aprecia a poco de transitar por ese estratégico enclave.

A partir de la planificación de ventanas de trabajo, en el resto del segmento, que incluye 11 puentes, se están construyendo alcantarillas, y se trabaja en hormigón armado y en los corrimientos de servicios.

Ya se desarrolló el 66%

La obra empezó en junio de 2018. Estuvo neutralizada por alrededor de un año (en 2019) y se volvió a trabajar en enero de 2020. Actualmente se encuentra en un 66 % de concreción, desde los pilotes hasta las barandas. La colocación del acero, en tanto, ya llegó al 70 %. Por su parte, ya se construyó el 76 % de todas las interferencias.

“¿Cuándo se termina? En el contrato hay un plazo de obra, pero las complejidades de hacerla en un lugar urbano ponen las condiciones”, dice el licenciado Trankels.

“Si este mismo trabajo se proyectara en el medio del campo se podría estipular cuándo se empieza y cuándo se termina, y sin mucho margen de error si se consideran 15 días efectivos de trabajo por mes atendiendo temas climáticos y demás. No es el caso”, añade.

De acuerdo con la marcha actual, por lo menos se deberán esperar dos años más para comenzar a elaborar una conclusión. En total, entonces, con neutralización y pandemia por medio, sería de alrededor de seis años de obra. (Fuente: lanueva.com)

El ABC Rural