Cómo ve el tema retenciones un productor y dirigente de 9 de Julio, Buenos Aires

El ingeniero Alberto Gallo Llorente, productor de 9 de Julio y comprometido dirigente ruralista, analiza los derechos de exportación desde sus orígenes en 2008, hasta el presente. Pide prudencia, tanto al Estado como a las entidades gremiles para no alimentar en los productores ánimos de desencuentros.

PRODUCTOR 9 DE jULIO
Alberto Gallo Llorente:

“Antes de poder hacer un análisis hay que recordar algunas consideraciones”, comienza diciendo una carta abierta del ingeniero agrónomo Alberto Gallo Llorente, productor de 9 de Julio, en la provincia de Buenos Aires.

Lo que el dirigente ruralista hace, es una vivisección del concepto “retenciones” o “derechos de exportación” de granos y subproductos. Vale la pena enumerar esos conceptos:

  • Retenciones = Derechos de exportación
  • Son un impuesto al precio
  • Achican las fronteras agrícolas porque aumentan los rendimientos de indiferencia
  • Son de muy fácil implementación y fácil recaudación, no se aplican a cancelar ningún impuesto, por eso el nombre es incorrecto
  • Alteran los precios relativos entre las diferentes producciones
  • Disminuye los Márgenes Brutos
  • Disminuye el valor de los alquileres de campos
  • Disminuye la inversión en fertilizantes, maquinarias, etcétera
  • El Estado siempre las cobra independientemente de que se haya perdido plata por bajos rindes y/o bajos precios. Es socio siempre en las ganancias, pero no en las pérdidas
  • No se aplican, aunque sea parcialmente, a fondos anticíclicos o para fenómenos climáticos adversos, como sequías, inundaciones, granizos, vientos
  • Los fletes a puertos participan en mayor grado en los costos unitarios
  • Son tentadoras (las retenciones) para todos los gobiernos porque disminuye el precio interno tanto de materias primas como de alimentos, aumentando la capacidad de consumo de los salarios por una baja artificial de los costos comparados con precios internacionales
  • Son muy pocos los países en el mundo que recurren a ellas
  • Se han aplicado en muchos gobiernos de distintas ideologías e incluso en aquellos de facto
  • Potencialmente trae conflictos internacionales ante la OMC por acusaciones de dumping
  • Altera las rotaciones y sus consecuencias sobre suelos, las malezas
  • Transfiere ingresos desde los productores agropecuario hacia otros sectores

Productores y el conflicto del año 2008 por la Resolución 125

No todos los productores se encuentran agremiados a alguna de las cuatro entidades gremiales nacionales más importantes que, en su momento, conformaron la Mesa de Enlace: Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria Argentina (FAA) y Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro).

Reflexiona Gallo Llorente que en el año 2008 se sumaron, además, los llamados “autoconvocados” o sea aquellos que no respondían a ninguna de las cuatro entidades mencionadas, pero se adhirieron y a veces convocaron a las rutas a otros productores, pero delegaron en la Mesa de Enlace las negociaciones con el Gobierno (puntualmente con el entonces Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, hasta su renuncia).

Posteriormente, se resolvió el conflicto con el famoso “voto no positivo” del vicepresidente Julio Cobos al proyecto de retenciones móviles propuestas por Martin Lousteau.

Si bien pareció un gran triunfo la epopeya llevada a cabo en las rutas por los productores desde el 13 de marzo al 18 de julio del año 2008, en la práctica se establecieron todos los controles habidos y por haber por parte de la tristemente famosa Oncca, por Guillermo Moreno, e Ider Peretti con Capeco que tenia y repartía (“vendía”) los tristemente famosos ROEs y que, según algunos operadores, costaban 20 dólares /tn de comisión, hechos denunciados posteriormente por el siguiente presidente de la Confederación General Económica.

Alberto Gallo Llorente, productor de 9 de Julio.

Breves períodos sin retenciones

“Haciendo memoria -reflexiona Gallo Llorente- en varios momentos no hubo retenciones o solamente las hubo para alguna producción e incluso se apeló directamente al cierre de las exportaciones, como ocurrió en el año 2005 en el caso de la carne vacuna, lo que llevo a la liquidación de 12 millones de cabezas, aun no totalmente repuestas”.

“Cuando Eduardo Duhalde asumió en uno de los momentos más difíciles de la Nación, –sigue diciendo el productor de 9 de Julio- reimplantó las retenciones con una alicuota del 10 %, que resultó -junto a un valor muy alto del tipo de cambio- la rápida recuperación de la situación de crisis, con su ministro de Economía Jorge Remes Lenicov y los primeros años de la presidencia de Néstor Kirchner, con el famoso “superávit gemelo”.

¿Qué cambió desde aquel momento a hoy? Sin dudas, el nivel del gasto público.

Ahora, es evidente que nuevamente y por los anticipos periodísticos, se está pensando en aumentar las retenciones agropecuarias, petroleras y mineras.

¿Cómo serán las inversiones en cada uno de esos sectores? Es fácil de imaginar, Vaca Muerta se retrasará, las cosechas record serán un recuerdo y las inversiones mineras…

¿Aprendimos algo de estas experiencias?

“El Gobierno entrante –razona Gallo Llorente- antes de aumentar las retenciones, debería:

  • Ajustar el gasto y hacer saber en qué rubros y en que magnitud lo hará.
  • Las distintas actividades deben seguir siendo rentables para no afectar el nivel de producción actual e incluso ser aumentadas. Caso contrario no vendrán cosechas record, ni nuevas inversiones.
  • Evaluar las posibles reacciones de los distintos productores y sus realidades, analizando si están en condiciones de ceder parte de sus ingresos previstos al momento de que fueron tomadas las decisiones de inversiones.
  • En algunas actividades afectaría a más de un ciclo productivo como es el caso de la ganadería, lechería y en otras en forma definitivas, como los frutales del Alto Valle, viñedos y olivares.
  • Necesitamos divisas provenientes de las exportaciones, para pagar las deudas y para insumos intermedios de producción.

La fórmula: diálogo y prudencia

“La forma de resolver este acertijo entre las necesidades del Gobierno y los intereses de la producción es, por un lado, fomentar el diálogo y no la imposición”, afirma el producor de 9 de Julio.

“Y por otro lado es la prudencia de ambos. O sea, del Gobierno y de los productores y más puntualmente, la prudencia de los dirigentes de las gremiales que deberán interceder ante los productores para no alimentar los desencuentros y creer en los gobernantes que harán un esfuerzo equiparable, disminuyendo los gastos públicos y, en primer lugar, los gastos de la política, como mensaje inicial”, finaliza diciendo la carta firmada por Alberto Gallo Llorente.

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