Cómo evolucionó el monitoreo en los cultivos de trigo, maíz y soja

Esta páctica comenzó en forma rudimentaria hasta profesionalizarse, e incluso convertirse hoy en una especialidad con nuevas herramientas.

Fue desde 2010, que en los cultivos de soja disminuyeron las defoliadoras y aumentó la presencia de chinches, que encontraron mejores condiciones para desarrollarse.

Desde hace unos años, los especialistas vienen haciendo mucho hincapié en el monitoreo de cultivos para detectar la aparición temprana de plagas y así poder tomar decisiones correctas para prevenir el problema.

En ese sentido, en el Workshop que organizó Syngenta el pasado jueves 22 de agosto en el Hotel City Center de Rosario, Rita Robledo de la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (Aappce), explicó cómo ha ido evolucionando el monitoreo en los cultivos de trigo, maíz y soja para una correcta decisión actual y planteó los nuevos desafíos pra esta práctica.

Monitoreo en el cultivo de trigo

Según señalò Robledo a El ABC Rural, fue a partir del año 2000 que se fue haciendo cada vez mayor hincapié en el monitoreo del cultivo de trigo, algo que antes casi no se realizaba, y además se comenzó a darle importancia también a esa práctica en la cebada.

“A partir de 2010 comenzaron los problemas con más enfermedades y royas difíciles”, señaló Robledo, luego de recordar que 20 años atrás el trabajo se realizaba en forma más rudimentaria, con la voluntad del productor, de algún empleado o, en el mejor de los casos, de un asesor técnico, evolucionando luego hasta profesionalizarse y convertirse incluso en una especialidad entre profesionales de la agronomía.

“Desde 2015, con la proliferación de roya del tallo y roya estriada, comenzamos a abandonar la idea de una sola aplicación de fungicidas. Comenzamos a trabajar en red, no solo viendo lo que pasaba en un lote determinado, sino en forma más abarcativa en cada zona, para poder así prevenir lo que pudiera suceder en otra zona y llegar al control de las enfermedades en tiempo y forma”, indicó.

Cultivos de maíz y soja

Sobre el cultivo de maíz, la especialista, manifestó que “antes del año 2000 el problema más importante eran diatraea y cortadoras, utilizándose trampas de luz para su seguimiento” y que a partir del año 2000 “proliferaron diferentes enfermedades y comenzó a realizarse más monitoreo, mientras que a partir del año 2010, ya con mayor presencia de malezas y más difíciles de controlar, se fue intensificando la necesidad de los monitoreos”.

Acerca del cultivo de soja, Robledo señaló que “antes del año 2000 los mayores problemas de plagas se centraban en isocas, chinches y orugas, sumándose a partir del año 2010 tucuras, arañuelas y grillos, entre otros insectos”.

Pero informó que fue desde el año 2010 hasta la actualidad, cuando hubo cambios en la importancia de las plagas. “Disminuyó la aparición de defoliadoras por el control que se realizó en Brasil y aumentó la presencia de chinches, ya que ahora hay productos más específicos para defoliadoras que no abarcan a las chinches, las cuales encontraron mejores condiciones para desarrollarse”, explicó.

Por último, la especialista, destacó que “se profesionalizó el monitoreo de los diferentes cultivos por ambientes, a través de imágenes, Indice Verde y en red, utilizándose productos más amigables con el ambiente”.

 

 

ENVIÁ TU COMENTARIO

Ingresá tu comentario
Por favor ingresá tu nombre aquí