Comenzó la siembra de trigo 2022/23, aunque con la humedad al límite

Pronta a generalizarse la siembra del cereal, la falta de agua es un tema de preocupación primordial para implantar los 1,53 millones de hectáreas pronosticadas, un 10% menos que en el 2021.

tRIGO 2022/23

De acuerdo al reciente informe de Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), comenzó la siembra de trigo de la campaña 2022/23 en los primeros lotes destinados a ese cultivo en la zona núcleo.

“Mayo viene seco y con pocas chances de terminar con un cambio de escenario encienden la alerta: por ello ya hay quienes adelantan la siembra”, señala el informe.

¿Barbechos químicos o labranza? Los productores en riesgo económico dejan años de directa para volver a las labranzas.

“La humedad está muy justa para sembrar. Con los ciclos largos ya arrancamos el día 9 de mayo, íbamos a esperar hasta el 20 para los intermedios, pero como la humedad está complicada, es probable que adelantemos unos días en lotes altos y con poca cobertura. Esto nos pone al filo con la floración en octubre” dijeron desde Cañada de Gómez y agregaron con preocupación que el perfil podría desecarse aún más si se suceden las heladas pronosticadas para la próxima semana.

El informe GEA indica que los primeros en comenzar con la siembra de trigo de la nueva campaña fueron productores de mucho hectareaje que, por logística, requieren adelantarse.

Pero aclara el informe que, en toda la región núcleo, aún no se ha generalizado la siembra. En Bigand y Bombal comenzarán a sembrar, si hay humedad, a partir del 25 de mayo los ciclos más largos.

En El Trébol todavía están con los barbechos correspondientes y también algunas fertilizaciones completas con nitrogenados. “Pero en muy baja proporción en comparación con otras campañas, ya que debido al elevado costo se esperará a macollaje y se usarán menores dosis”, señala el informe GEA.

¿Qué pasará con las lluvias?

-¿Qué probabilidades existe de repetir el evento de lluvias que dejó mayo del 2021?

-Tan solo un 10%. La primera década de mayo 2022 termina con ausencia total de precipitaciones sobre la región pampeana. En la mitad oriental, la humedad en los perfiles es adecuada, pero hacia el oeste, el gradiente negativo copia el patrón que marcaron las lluvias de abril.

Ante este escenario, las miradas están puestas en repetir el evento de lluvias que dejó en algunas localidades hasta más de 100 mm entre el 16 y el 29 de mayo del 2021. Las lluvias de otoño fueron el puntapié para la siembra del trigo y una de las principales causas del éxito del trigo 21/22.

Este año, las probabilidades de repetir ese evento en lo que queda de mayo promedian tan solo un 10% en la región y hacia el noroeste llegan hasta apenas un 20%.

Ante la cercanía de la siembra del cereal, la falta de agua es un tema de preocupación primordial para implantar las 1,53 M de has que se intencionan, un 10% menos que en el 2021.

¿Barbechos químicos o labranza?

“Los productores en riesgo económico están dejando la siembra directa para volverse a las labranzas. La alta carga impositiva empuja al sistema productivo a dejar años de directa para seguir en carrera”, explicaron desde Cañada Rosquín.

Sin embargo, desde Bombal, comentaron que la causa principal de utilización de labranza es el difícil control de malezas pero que se toman muchos recaudos al considerar aplicarla. “La proliferación de malezas tolerantes y resistentes, sumado a los largos periodos de sequía que tuvimos esta campaña, han hecho que la soja no haya logrado una buena competencia por lo que en esos lotes estamos recurriendo a una pasada de doble acción más el tratamiento con el pre-emergente adecuado. El aumento de dosis con los agroquímicos actuales no alcanza”.

En Cañada de Gómez estiman que todo depende del tipo de maleza pero intentaran mantener la cobertura. “Se pronostica una nueva Niña, y como vimos en la campaña pasada, los lotes con cobertura amortiguaron mucho mejor el estrés hídrico que los movidos. Pero lo que deba ser trabajado se hará con labranza superficial. En esta zona la usamos principalmente para control de Eragrostis (maleza), ya que el control químico es defectuoso”.

Advierten que esta campaña también “hay que revisar los costos de ambas prácticas ya que el gasto en gasoil se equiparó bastante con el de los agroquímicos. Sin embargo, hay situaciones en las que no hay alternativa”.

Por otro lado los técnicos cañadenses aseguraron que en los barbechos químicos que van a gruesa “se va a trabajar más pronunciado que otras campañas con la técnica de overlapping (superposición) y rotación de principios activos”.

La causa es la relación entre los costos de los pre-emergentes vs. post-emergentes (en particular glifosato). “Apuntamos al control de gramíneas, yuyo colorado y rama negra hacia fin del invierno principios de primavera”.

En Carlos Pellegrini y Marcos Juárez también comenzaron con los barbechos largos para soja y maíz a través de controles químicos dentro del paquete tecnológico de siembra directa. En la ciudad santafecina dicen que únicamente laborean para descompactar o para frenar la proliferación de semillas de malezas resistentes y en la cordobesa en utilizan labranza mínima con rastra “diamante” en situaciones puntuales. 

El ABC Rural

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