Colmenas en peligro: Sudamérica reporta ataques de escarabajo de las colmenas

El pequeño escarabajo de las colmenas o PEC (Aethina tumida), es una plaga que se caracteriza por alimentarse de la miel, el polen y la cría de abejas.

escarabajo de las colmenas
Sus larvas provocan la fermentación de la miel; la destrucción de los panales y el colapso de las colmenas.

Recientemente se detectó en Paraguay, localidad de Pedro Juan Caballero, Departamento de Ambay, a 471 km de la frontera argentina, daños producidos por el escarabajo de las colmenas.

Previamente, en febrero de 2016, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) emitió una alerta por la presencia del pequeño escarabajo de la Colmena (PEC) en el estado de San Pablo, Brasil. Esto marca el avance de la plaga.

Este escarabajo es un insecto carroñero que provoca la destrucción de los panales y el colapso de las colmenas.

Advertencia del INTA

El INTA, a través del Programa Apícola (PROAPI), SENASA y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP), se encuentran trabajando en diferentes estrategias de intervención.

Buscan difundir la implementación de un sistema de vigilancia sobre esta plaga emergente. Una de las acciones desarrolladas es aportar capacitación a los técnicos y productores para el monitoreo de la frontera. También, fortalecer la red de apiarios de vigilancia activa.

Este escarabajo es un insecto carroñero que provoca la destrucción de los panales y el colapso de las colmenas.

El extenso territorio fronterizo hace que sea importante que los apicultores estén atentos a cualquier signo extraño en las colmenas o la presencia de ejemplares semejantes al PEC.

Manejo y prevención

Para evitar que pase la frontera, ¿qué tenemos que hacer? La consigna es:

  • Estar atentos, observando y colectando ejemplares sospechosos.
  • Buscarlo (Protocolo Oficial de Monitoreo: https://inta.gob.ar/sites/default/files/protocolo_red_de_vigilancia.pdf)
  • Notificar su hallazgo de inmediato a SENASA: notificaciones@senasa.gob.ar

Argentina no tiene reportes de presencia del PEC en su territorio, pero es importante anticiparse para mitigar los daños que ocasionaría su llegada. Esto involucra la realización de monitoreos periódicos, no solo en los apiarios destinados para tal fin (red de apiarios de vigilancia) sino, también, que los apicultores estén alerta. Que lo busquen en sus colmenas fortaleciendo, de esta manera, la estrategia de vigilancia.

El objetivo de la apicultura argentina es, “¡detectarlo a tiempo, para que cause el menor daño posible! Cumplir con este propósito es responsabilidad de todos”, dicen en el INTA.

El ABC Rural