Claves del negocio agrícola

Con el objetivo de mostrar los resultados que se están obteniendo en una campaña marcada por problemas serios de disponibilidad hídrica, la consultora de Junín D&P Agro organizó una jornada demostrativa en la localidad de Chacabuco, donde representantes de empresas participantes y técnicos en general pudieron escuchar destacados disertantes que mostraron los resultados productivos de diferentes manejos relacionados con las interacciones antes mencionadas en los cultivos de maíz y soja.

Por otra parte, se pudieron observar los diferentes materiales de ambos cultivos y su desempeño en un año caracterizado por la falta de precipitaciones en un ambiente de alta productividad.

En primer término, la Ing. Agr. Dra. María A. Rossini disertó sobre la interacción entre densidad y disponibilidad de nutrientes en el cultivo de maíz, basándose en la ecofisiología del cultivo para lograr un óptimo manejo de este.

La Dra. Rossini puso de manifiesto que en el cultivo de maíz el rendimiento depende del número de granos por metro cuadrado, el cual está relacionado con la densidad y con el peso de estos, lo que está relacionado con la Tasa de Crecimiento de la Planta o TCP.

La combinación de estos valores da un mínimo valor de umbral de densidad. Ahora bien, en siembras de primera existe también una alta variabilidad entre plantas, donde se presentan aquellas que son dominantes y otras conocidas como dominadas.

Esta variabilidad está fuertemente relacionada con las condiciones de siembra, donde la temperatura de suelo juega un papel fundamental.

Y el secreto de lograr un buen resultado económico, especialmente en ambientes de media productividad pasa por logar disminuir la variabilidad entre plantas dominantes y dominadas, lo que se puede corregir en base a aportes de nitrógeno, tipo de híbrido y disponibilidad hídrica.

En segundo término, el Ing. Agr. Juan Manuel Sanchez, integrante de D&P Agro mostró lo antes dicho en resultados económicos.

El profesional puso de manifiesto que lograr el manejo correcto del cultivo de maíz en ambientes medios, poniendo en práctica lo antes mencionado por la Ing. Rossini lleva a que los promedios de rentabilidad puedan mejorar en un 21%.

Pero si tomamos las puntas del mejor manejo para un ambiente dado contra el peor manejo para dicho ambiente, las diferencias de rentabilidad pueden llegar a los U$S 200 por hectárea.

En ambientes de alta productividad estas diferencias tienden a atenuarse ya que las diferencias productivas son menores, pero en aquellos de mediana productividad las diferencias de maximizan y el costo oculto de la productividad no lograda es mucho mayor, por lo que lograr un manejo eficiente en base a datos correctos es fundamental en este tipo de producciones.

A continuación, el Ing. Agr. Mariano Luna de INTA Pergamino disertó sobre calidad de aplicación de fitosanitarios en soja.

Luna comenzó su disertación diciendo que, si dividimos el cultivo de soja en tres tercios, al primero de ellos llega el 15% del producto aplicado, al segundo tercio un 45% y el resto en el tercer tercio de la planta.

Esto en una buena aplicación. Pero si la misma no está bien hecha puede llegar al segundo tercio de la planta solo el 5% de la solución aplicada y esto lleva a pensar que el producto aplicado falló o que la plaga a controlar ganó resistencia al fitosanitario elegido, cuando en realidad el problema es la calidad de la aplicación.

Ahora bien, de qué depende la calidad de aplicación.

Como conclusión de la jornada, el Ing. Agr. Paolo De Luca, integrante de la consultora organizadora del encuentro, manifestó que “quedó claro que ajustar el manejo en cuanto a densidad de plantas, tanto en soja como fundamentalmente en maíz, conocer el ambiente y el potencial de rendimiento al cual el mismo puede llegar y aplicar correctamente todos los defensivos del potencial rendimiento son claves fundamentales en lograr el éxito productivo y económico en un planteo agrícola.

Estos datos tienen soporte en la red Protea (Programa de Evaluación de Tecnologías por Ambiente), que tiene como objetivo evaluar económicamente los resultados de los diferentes manejos por ambientes para poder ser implementadas en los productores asesorados por D&P Agro en particular y para la zona en general”, concluyó De Luca.

 

 

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