80% de la región núcleo en condiciones de sequía

Durante todo febrero las lluvias se disiparon y registraron marcas térmicas por encima de las normales, dejando un déficit de agua sin precedentes en la región agrícola núcleo.

Las escasísimas lluvias de los meses de diciembre, enero y febrero, dejan al 80% de la región núcleo en condiciones de sequía.

Por lo tanto, marzo comienza con una necesidad de más de 140 mm de agua para los próximos 15 días, por lo que deberá llover en esa marca, con picos de hasta 160 mm al este de Córdoba, para que el suelo vuelva a alcanzar las condiciones óptimas de humedad.

Las últimas lluvias registradas en la región núcleo del domingo 4 y el lunes 5 de marzo, tuvieron las mismas características de las lluvias de este verano, con acumulados tentadores solo en sectores muy puntuales y acotados.

En consecuencia, los cultivos de segunda avanzan en su ciclo con mucha dificultad y el margen para recuperar quintales es cada vez menor.

Soja de segunda por debajo de los 15 qq/ha

Continúa bajando el potencial de rinde de la soja de segunda con cada día que pasa sin lluvias. Los especialistas hablan de promedios por debajo de los 15 qq/ha y hasta la pérdida total de los lotes si no llueve pronto en marzo.

Un 70% de los cuadros se encuentran formando el fruto y el 30% restante en plena floración. Es crucial contar con al menos algunos milímetros durante los primeros 10 días de marzo.

 Aumenta el deterioro de los maíces de diciembre

La feroz sequía también se está quedando con gran parte de la producción de los maíces de diciembre.

Unas 200 mil hectáreas están entre regulares y malas condiciones. El cultivo está finalizando la floración con un gran déficit hídrico.

Algunos lotes del centro-sur de Santa Fe se están comenzando a picar o dejando ingresar el ganado.

Recta final para la soja de primera

La gran mayoría de los cuadros de soja están llegando al máximo tamaño de los granos (R6), con los rindes prácticamente definidos. Los promedios rondan los 33 qq/ha.

La gran heterogeneidad de condiciones se debe más que nada al aporte de agua por parte de las napas que han recibido los lotes. El 65% de los cuadros se los clasifica entre buenos y muy buenos y un 35% entre regulares y malos.

Los pocos acumulados que recibieron algunas localidades del centro-sur de Santa Fe durante el último fin de semana de febrero sirvieron para terminar de llenar los granos.

La parte positiva es que se redujeron los costos de los tratamientos de control por la baja presencia de plagas y enfermedades de fin de ciclo.

Ante este panorama, se estima que la cosecha de soja, difícilmente, supere el volumen de entre 40 y 42 millones de toneladas.

 Maíz temprano: cosecha lenta

Unas 750 mil hectáreas de maíz temprano están a la espera que baje la humedad de sus granos para poder ser cosechados.

Los especialistas señalan que ante la baja probabilidad de lluvias muchos productores eligen esperar a que el grano se seque en la planta para no pagar la secada.

Los pocos lotes levantados en el centro-sur de Santa Fe arrojan resultados entre 80 y 100 qq/ha.

De todas maneras, el volumen de maíz a cosechar, fundamentalmente por el magro resultado que mostrará el de segunda, será mucho más reducido de lo estimado.

Se perderían 2.150 millones de dólares

Por eso, en agricultura, los cambios registrados contribuirán a atenuar la caída del valor bruto de la producción y la perdida de los productores por la sequía.

Así, según el Radar Agrícola (herramienta para cuantificar estado de resultados en todos los distritos agrícolas de Argentina), ante una caída del 10% en la producción total de granos no se afectarían los ingresos brutos totales respecto a lo estimado a inicio de campaña, mientras que ante el escenario más probable de 15 a 20% de mermas de producción se perderían 2.150 millones de dólares.

A escala de productor, quienes tengan posibilidad aún de capturar los precios actuales podrán mitigar los efectos de la caída de rendimientos.

Producción de carne y leche, las más afectadas

Para la ganadería de carne y leche los efectos de los cambios en precios y tipo de cambio son negativos dado que la sequía aumenta la necesidad de suplementación con grano y la misma tiene un costo de 9 a 13% mayor.

Por lo tanto, si bien ya están condicionando sus decisiones por la seca, probablemente la producción de carne y leche sufran los mayores impactos en el mediano plazo.

Los impactos productivos de la sequía además de generar complicaciones económicas, financieras y anímicas a los productores, afectarán directa o indirectamente las economías locales.

Preocupación y reclamo de FAA

Desde Federación Agraria se advirtió por el preocupante panorama para los pequeños y medianos productores, que ya venían complicados desde antes del inicio de la actual campaña, e incluso desde la anterior por las inundaciones.
“Siguen sin corregirse los problemas de los mecanismos de ayuda, que son defectuosos. Es una situación alarmante, porque de no haber soluciones concretas, una nueva camada de chacareros va camino a la desaparición”, indicó la Federación a través de un comunicado.

“El endeudamiento de los pequeños productores con las cooperativas creció un 20 por ciento en un año.

Además, ya tenemos vendida el 85 por ciento de la cosecha, antes de levantarla, por falta de mecanismos de financiamiento y suba de costos.

Por eso es que, ante la seca y la caída de rindes, solicitamos soluciones concretas”, continuó.

Asimismo, diferentes filiales también se manifestaron en la misma línea solicitando a sus respectivos municipios la declaración de emergencia agropecuaria, como por ejemplo Pergamino y Azul, entre otros.

(Fuente: GEA BCR).

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