Botulismo alimentario: ¿qué es y cómo prevenirlo?

El botulismo alimentario se produce por consumir conservas en mal estado. En la provincia de Misiones, se contabilizan tres fallecidos por este problema en las últimas horas, y hay más de 10 personas internadas por un brote.

botulismo
Se recomienda evitar el consumo de conservas caseras de vegetales, carnes, pescados y/ o mariscos de procedencia desconocida, de elaboración artesanal y que no cuenten con los Registro de Establecimiento Elaborador (RNE) y Registro de producto alimenticio (RNPA) correspondientes.

Luego de conocerse la muerte de tres personas (entre ellas un niño de 8 años) en la localidad de Andresito, provincia de Misiones, es conveniente conocer qué es el botulismo y cómo prevenirlo.

Para eso el Senasa, brindó unas series de recomendaciones para no contraer la enfermedad, que en el peor de los casos puede ser mortal.

El botulismo es causado por una neurotoxina producida por el bacilo Clostridium botulinum. Se trata de una bacteria que se encuentra presente en el suelo y en el agua. Que resiste las altas temperaturas y se desarrolla en ausencia de oxígeno, como ocurre principalmente en conservas.

¿Cuándo se produce?

El botulismo alimentario se produce cuando una persona ingiere alimentos contaminados con esta bacteria, envasados y esterilizados por técnicas deficientes, como puede darse en las conservas caseras o artesanales.

Por otra parte, existe lo que se denomina “botulismo del lactante”, una enfermedad poco frecuente pero potencialmente mortal que afecta a niños menores de un año.

Esta resulta de la ingestión de la espora de la bacteria Clostridium botulinum a través de la miel, según informó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Cómo prevenir el botulismo

Los consumidores deben descartar todo alimento que se considere sospechoso. Además, deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones que indican alteración:

  • Cambios en el color y/o la consistencia del producto.
  • Olor desagradable o no característico.
  • Turbiedad no habitual del líquido en este tipo de productos.
  • Sabor anormal.
  • Tapa hinchada (en estos casos, descartar sin remover la tapa).
  • Si una lata está abollada sin haber recibido golpes, o rezuma espuma, debe tirarse a la basura sin ser consumida.
  • Expulsión de gas al abrir los recipientes.

El ABC Rural