Al ritmo del mercado climático

siembra soja

Granos: Al ritmo del mercado climático

Como ocurre habitualmente en esta época del año, la influencia del clima en los EE.UU. es el que marca el ritmo de las fluctuaciones de los precios de los comodities agropecuarios. El famoso weather market estadounidense, es el factor fundamental por estos meses, que influye para la conformación de los valores en los mercados internacionales y este año, el exceso de precipitaciones en el gigante del norte, está complicando seriamente la evolución de la siembra, no solo de los granos gruesos, sino también del trigo de primavera.

Los estadounidenses se encuentran en una disyuntiva importante. Si no pueden sembrar maíz, trigo o soja, pueden hacer uso de un seguro específico por la falta de posibilidades de siembra y este seguro tiene fecha de vencimiento para decidir tomarlo. Una vez que lo toman, ya no pueden realizar el implante de las semillas de modo que si dejara de llover (cosa que puede ocurrir) y tuvieran las chances de sembrar, no podrían hacerlo, porque ya decidieron cobrar el seguro.

Pero también podría ser el caso contrario. Si no toman el seguro y esperan tratando de sembrar y no para de llover, no podrían realizar las tareas de siembra. Todo un dilema, todo un problema.

Cuando vemos los guarismos informados por el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA) sobre los porcentajes de siembra de soja y maíz, encontramos cifras notablemente bajas en relación a años anteriores. Y el tiempo transcurre, y las fechas límite para la siembra de cada variedad de semilla, se acercan día a día.

En algunos estados productores, ya estarían al límite de las fechas de siembra recomendadas para tener una correcta evolución de los cultivos, hablando de maíz, soja y trigo de primavera.

Pero también se observan inconvenientes con la cosecha del trigo ya que las mismas precipitaciones que perjudican y retrasan la siembra, son las que generan serios inconvenientes en la recolección del trigo de invierno.

“Los guarismos informados por el (USDA) sobre porcentajes de siembra de soja y maíz, muestran cifras notablemente bajas en relación a años anteriores”.

Todo esto está haciendo reaccionar al mercado, que se encontraba sobrevendido, a la espera de mayores bajas de las que venían ocurriendo. Los fondos de inversión que esperaban precios más deprimidos de los que se estaban comercializando durante mayo, se encuentran con la necesidad de desarmar esas posiciones de ventas, saliendo a comprar agresivamente.

A éstos, se suman los comerciales habituales (fábricas, industrias y exportadores) que presionaron con sus compras de necesidad, generando subas en los precios que pocos consideraban meses atrás pudieran ocurrir.

Guerra comercial EE.UU. – China

Lógicamente, no debemos dejar de considerar las diferentes guerras comerciales que continuamente impulsa el presidente norteamericano Donald Trump. Continúan vigentes las discusiones, alejamientos y acercamientos con los chinos. Este amor-odio se encuentra magnificado algunos días y atemperado otros. Pero, en definitiva, todavía no hay definiciones concretas de cómo quedará la relación comercial entre ambos países. Siguen las amenazas de subas de aranceles por parte de los EE.UU. y de dejar de comprar productos que necesitan, por parte de China. Pero todavía no hay definiciones, que todo el mundo espera ocurran en algún momento.

A este conflicto comercial, se agregó ahora uno nuevo. Los EE.UU. amenazaron concretamente con una suba de aranceles, para productos de origen mexicano. Esto golpeó fuerte a los valores de los comodities agropecuarios, especialmente al maíz y al trigo. Pero las malas noticias del clima, opacaron los argumentos de los conflictos diplomáticos, e hicieron dar este rumbo de firmeza en los precios de las últimas semanas.

Debemos esperar, para poder dilucidar con más precisión, qué ocurrirá con los precios, con esperanzas ciertas de que se mantengan sostenidos y, quizás, con momentos de extrema firmeza.

Alejandro Ramírez

Analista agropecuario