Agroecología, alternativa de producción para los alrededores de Pergamino

Actualmente, una restricción judicial establece una zona de exclusión de 1.095 metros para aplicaciones terrestres de fitosanitarios alrededor de la ciudad, estimándose que quedarían unas 10.000 hectáreas agrícolas sin producir. Plantean una propuesta agroecológica para poder realizar agricultura extensiva.

Agroecología
El ingeniero agrónomo Diego Álvarez, asesor privado y docente junto con la estudiante de agronomía y administración de empresas agropecuarias, Soledad D´Andrea, observan la emergencia de maíz y prematura de malezas em un ensayo agroecológico que iniciaron en un lote de Fontezuela, partido de Pergamino.

El ingeniero agrónomo Diego Álvarez, asesor privado y docente de la Facultad de Agronomía de la UBA, y Soledad D´Andrea, estudiante de la carrera de agronomía de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (Unnoba) y de administración de empresas agropecuarias de la Universidad Siglo 21, tuvieron la idea de realizar agroecología.

Fue debido a una ordenanza del partido de Pergamino, en el norte de la provincia de Buenos Aires, que establece una zona de 100 metros de exclusión para aplicaciones de productos fitosanitarios y de 500 metros para productos banda verde, por lo que en los primeros 100 metros, los lotes agrícolas quedan totalmente abandonados y sin posibilidad de producir.

Pero una disposición judicial, estableció más recientemente y en forma preventiva una exclusión de 1.095 metros para aplicaciones terrestres en el perímetro de toda la ciudad de Pergamino (todavía no en los pueblos del partido), estimándose que quedarían unas 10.000 hectáreas fuera de producción.

Agroecología
A principios de octubre comenzó el ensayo de tres hectáreas con seis rotaciones, en un lote ubicado a 100 metros del centro de la Ruta Nacional 8 que pasa por la localidad de Fontezuela, en el partido de Pergamino.

Producción agroecológica extensiva en zona de exclusión

Álvarez y D´Andrea buscaron información, se capacitaron, y en un campo alquilado, lindero a la localidad de Fontezuela -distante a solo 10 kilómetros de la ciudad de Pergamino-, comenzaron este año a trabajar con los primeros ensayos

De esta manera, ambos oriundos de Fontezuela -él un reconocido especialista y ella una inquieta estudiante-, conjugaron experiencia y juventud en busca de una salida alternativa para poder producir en forma extensiva en la zona de exclusión.

Para conocer detalles de este interesante proyecto de agroecología, El ABC Rural visitó el campo donde comenzaron a realizarse los primeros ensayos, y dialogó con sus mentores.

Brindar una solución alternativa

“Nuestro objetivo es ofrecerle una solución alternativa a varios actores de nuestra sociedad”, destacó Álvarez.

“Al dueño del campo, que tiene que pagar impuestos sobre una parcela que no puede producir; al inquilino del campo, porque tiene la posibilidad de poderla trabajar; y al habitante del pueblo, porque un campo improductivo es un foco infeccioso de basura con diferentes tipos de alimañas, que luego se trasladan y causan problemas en el casco urbano”, explicó.

Por lo tanto, Álvarez indicó que “la idea es presentar este proyecto de agroecología en la Municipalidad de Pergamino, como alternativa de producción a la gran cantidad de hectáreas que quedarían afectadas en los alrededores de la ciudad (unas 10.000)”.

Ensayo de tres hectáreas con seis rotaciones

En cuanto a la forma de trabajo utilizada, Álvarez informó que comenzaron con un ensayo de tres hectáreas con seis rotaciones, ubicado a 100 metros del centro de la Ruta Nacional 8 que pasa por el pueblo.

“Primero realizamos labranza convencional, utilizando un disco, y el 8 de octubre sembramos maíz a 52 centímetros de distancia entre hileras;  luego, una vez que se desarrolle el cultivo de maíz, pasaremos escardillo para el control de malezas”, señaló.

En ese sentido, el entrevistado aclaró que en este comienzo del proyecto se vieron obligados a realizar labranza, porque el campo al estar improductivo era imposible realizar siembra directa.

“La superficie estaba muy despareja y enmalezada, con muchos desperdicios tipo baldío”, explicó.

Asimismo, apuntó que “la semana que viene (últimos días de octubre-primeros de noviembre) continuaremos con sorgo y soja, sembrándolos a 21 centímetros de distancia entre hileras, para que cubran rápido el surco y poder intercalarlos con cultivos de cobertura para que compitan naturalmente con las malezas”.

Agroecología
En el comienzo del proyecto se vieron obligados a realizar labranza, porque el campo al estar improductivo era imposible realizar siembra directa. La superficie estaba muy despareja y enmalezada, con muchos desperdicios.

Información de Aapresid y Universidad Nacional de La Plata

La rotación para esta agricultura extensiva ecológica, fue planificada en base a la información del trabajo de la Chacra Pergamino-Colón de Aapresid.

“Desde hace varios años viene trabajando con ensayos de rotación e intensificación de cultivos, nutriéndonos mucho de esos ensayos”, indicó.

Asimismo, D´Andrea, contó que “también buscamos mucha información en la Universidad Nacional de La Plata, que fue la primera en contar con cátedra de agroecología”.

Agroecología
El cultivo de maíz sembrado el 8 de octubre emergió y se desarrolla favorablemente, mientras ya se puede observar el nacimiento de las primeras malezas.

Económicamente hay que pensar en otros “números”

-¿Cómo evaluaron la relación costo-beneficio?

Bajo este modelo de agroecología, la producción de los cultivos podrían disminuir su rendimiento en un 40%, en comparación a los que se desarrollan en base a insumos. Simulando una soja de 38 quintales por hectárea de rendimiento, tendríamos que pensar en 22 quintales, y los costos de dos discos, una siembra, la semilla y la cosecha representarían unos 8 quintales, sumado a los imponderables de siempre. La mayor preocupación es evitar el desarrollo de la maleza, algo a lo que tenemos que estar muy atentos.

-A la hora de negociar el alquiler hay que pensar en otros números.

Así es, el dueño de la tierra y el productor arrendatario ante estas características productivas de la agroecología, deberán arreglar otros “números”, diferentes a los que estaban acostumbrados con la producción con insumos.

-¿Cuándo estarán los primeros resultados?

Seguramente una vez que cosechemos el maíz, la soja y el sorgo, ya vamos a poder sacar las primeras conclusiones del ensayo.

 

 

 

 

 

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